El Movimiento Evita pide un debate “serio” sobre minería

El espacio “apoya el llamado de la Presidenta de dar un debate serio y condena la represión de la protesta social en cualquier punto del país”. También lanzó críticas al grupo Clarín.
El Ejecutivo Nacional del Movimiento Evita redactó un documento para “apoyar el llamado de la Presidenta y convoca a dar un debate serio y sin posturas dogmáticas sobre la minería”. Al mismo tiempo “condenó la represión de la protesta social en cualquier punto del país”.

“Apoyamos las palabras señeras de la compañera Presidenta de la Nación como forma de encuadrar la cuestión del medio ambiente y la minería, avanzando a las reformas profundas y estructurales en la legislación y en las políticas a desarrollar.

Por lo tanto convocamos a dar un debate serio, sin posturas dogmáticas y llamando a la reflexión sin que esto implique una confrontación. Ponernos de acuerdo en qué tipo de minería y qué tipo de industrias ambientalmente sustentables queremos tener en el país.

La Argentina se debe un debate riguroso al respecto, superador de los activismos anti que muchas veces circunscriben su crítica sólo a la contaminación que estos emprendimientos generan, en una simplificación de estar a favor o en contra en una dicotomía impuesta por los medios. Debemos dar un debate ancho y profundo que abarque la cuestión de las corporaciones transnacionales, sus utilidades, y la competencia de éstas a nivel planetario por la apropiación de las riquezas extractivas” dice el escrito firmado por Emilio Pérsico, secretario General y que respalda al Gobierno nacional.

Criminalización

En otra parte del documento, plantean que “las respuestas a la demanda popular, la incorporación del conflicto en políticas que sostengan los intereses de los más desprotegidos es una política de Estado desde el 2007 con la conducción de Néstor Kirchner. Jamás la represión o la criminalización de la protesta fue aceptada en ese marco”.

Por ello, “repudian y no convalidan ningún tipo de represión en la provincia que sea, con el gobierno sea de quien fuere. A la vez reclaman a los dirigentes de estos lugares sean consecuentes con los principios liminares de Justicia Social que el Gobierno Nacional y Popular sostiene pese a quien le pese”.

Contra Clarín

El Movimiento, al que pertenece la senador Teresita Luna, también “condenó la campaña sucia de Clarín, Magnetto y compañía, quienes de repente se ponen ropajes de ambientalistas en su agenda directriz de incesante desgaste al Gobierno Popular. No garantizaron el medio ambiente cuando José Aranda -Vice Presidente del grupo- desvió cursos de agua, contaminó esteros en el Iberá y trató de imponer su interés arrocero sobre el proyecto Ayuí. Fueron impulsores y protectores de la desforestación junto a la Sociedad Rural y “hombres de campo” en pos de la sojización y hasta del asesinato de compañeros del MOCASE que pretendían frenarla. Justificaron el uso del glisfosato, y aún hoy siguen condicionando las áreas de fumigación sin importarles la contaminación de poblaciones enteras”.

“A esa agenda infame se suman los políticos serviles de la Corpo que con frases efectistas ahora denuncian y sólo denuncian, sin capacidad de establecer el debate que propone Cristina”.

Ambientalistas

El espacio político denuncia a “ONGs ambientalistas internacionales con estrecha dependencia -fundamentalmente económica- de los centros de poder del Imperio, que toman como bandera la cuestión minera en circunstancias en que el gobierno inglés militariza las Islas Malvinas para garantizar la extracción petrolera que tendrá su impacto ambiental con características de gravedad como el exterminio de la fauna marítima o la extracción indiscriminada de las especies (pesca); agravado con la radicación de armas nucleares en su suelo”.

“Ya se ha visto cómo la conciencia ambiental del norte y su mejora en la calidad de vida es funcionalmente defendida por estas organizaciones que batallan con el opuesto en otro lugar del planeta. Callan, otorgan, promueven operaciones de inteligencia fijando prioridades, cuando una Nación debate su soberanía, que también implica soberanía ambiental”, asegura.

Comentá la nota