"Le vamos a encontrar una solución al tema”, dijo el jefe comunal, Luis Larrañaga. No descartó la idea del picódromo.
“Les plantee que nosotros no estamos trabajando desde ayer en el tema, sino desde hace varios días, es más, ya desde antes de asumir estábamos trabajando en el tema y en poco tiempo le vamos a encontrar una solución”, afirmó.
“A las ordenanzas municipales hay que cumplirlas, en ese sentido nosotros somos intransigentes. Dentro de la ley todo, fuera de la ley nada”, aseveró.
“Los operativos de tránsito se están haciendo y en los 50 días de gestión que llevamos hemos secuestrado más de 300 motos y destruimos 150 caños de escape y otros 150 están para destruir. Tengamos en cuenta que cada caño de escape cuesta entre 500 y mil pesos, o sea que es plata, y no se de dónde sale la plata”, prosiguió.
“Estamos trabajando y queremos llegar a una ciudad en calma, como lo propusimos y lo vamos a lograr”, subrayó.
-¿Un picódromo es factible? -le consultó la prensa.
-Es la posibilidad. Nosotros tenemos que darle una alternativa a estos chicos que tienen pasión por las picadas, que están totalmente prohibidas en la vía pública. Así como a los que les gustan los caballos de carrera tienen en hipódromo y a los que les gustan los autos tienen el autódromo, bueno tenemos que buscar cómo le damos un ámbito a estos chicos, que son nuestros, no los podemos esconder debajo de la alfombra ni perseguirlos, porque si entramos en la historia del “Coyote y el Corre Caminos” es una guerra que vamos a perder y no tiene sentido. Tenemos que darles el ámbito para que desarrollen su pasión sin molestar a nadie y dentro de la ley.

Comentá la nota