Morosidad

En la UCR y el PJ, legisladores y funcionarios no hacen los aportes partidarios obligatorios
Algo que poseen en común el Partido Justicialista y la Unión Cívica Radical -además de cuestiones de fondo como el origen popular de ambas-, es el reconocimiento que prevén en sus Cartas Orgánicas de los dirigentes con el partido que los acuna.La obligatoriedad de aportar al sostenimiento económico de la fuerza política es el modo elegido por ambos para dar forma tangible al espíritu de la norma que los rige.Bajo la figura de Aportes Partidarios, los legisladores y funcionarios de organismos públicos, que hayan accedido a los mismos en representación de su fuerza política, están obligados a ceder el 5 % de sus dietas o sueldos para el sostenimiento del partido.Y en esto de coincidir, tanto en el PJ como la UCR habría un estado de morosidad que raya en la vengüenza, por tratarse de primeras figuras de la política lugareña que "se olvidaron" de su partido. De esa manera, al Comité Provincia de la UCR, en el período 2008-2010 entre senadores, diputados, y funcionarios del Ejecutivo y de organismos con participación del Estado, como YMAD, Edecat, ENRE, etc, le adeudarían un cifra superior a los 100 mil pesos.Pero en el PJ, las cosas no son muy distintas, para nada. Solamente 4 diputados y un funcionario de esa cámara pagan el 5 % al partido. Los demás, de toda la provincia, tampoco se acordaron que durante estos años usufructuaron bancas en nombre y representación del partido que fundó Perón y Evita.

¿Nombres?. Se pueden mencionar los pocos que pagan o se puede publicar la larga lista de morosos, que en la UCR son más por ser mayor la cantidad de cargos que usufructuan, porque ese partido detenta el poder provincial como columna vertebral del Frente Cívico y Social. LA UNION está en condiciones de publicar los listados de ambas fuerzas mayoritarias, pero en breve, desnudando la falta de consideración de muchos dirigentes con su partido.De esta situación ya tomaron nota varios sectores internos y dirigentes que están dispuestos a dar pelea en defensa de los intereses partidarios.

Comentá la nota