La morosidad comercial sigue alta y dicen que las ventas crecen menos

Desde diciembre se mantiene por encima del 18,2%, lo que implica que casi uno de cada cinco clientes tiene atrasos en sus cuentas corrientes. Advierten que la caída del poder adquisitivo se acentúa
El nivel de morosidad en el comercio sigue siendo alto en la ciudad y hoy prácticamente uno de cada cinco clientes tiene atrasos en sus cuentas corrientes.

Según el informe de la Cámara Mercantil e Informes Comerciales, el índice en la región se ubica en el 18,28%, muy similar al 18,32% registrado en diciembre y enero.

Pero a la par, la entidad remarcó que hubo en los últimos 30 días una fuerte caída en la cantidad de informes que piden los comercios sobre los clientes que solicitan financiación en la compra. Los negocios se comunican con la Cámara para saber si se trata de un cliente que ya presenta morosidad para decidir, con esa información, si le concede el plan de pago. Esos llamados cayeron más de un 30% en febrero con respecto a igual mes de 2011.

¿La explicación? Desde la Cámara apuntaron a un freno en la actividad como tema de fondo. Luego, que eso tuvo traducción en una caída de ventas y/o en menor cantidad de créditos otorgados.

Lo cierto es que los informes pasaron de 2.150 en febrero de 2011 a 1.450 el mes pasado. Pero si la comparación se hace con el segundo mes de 2008 la caída es más brusca aún: en aquel momento se entregaron 3.000 informes.

La cantidad de personas afectadas por el registro, y que no pueden obtener nuevas cuentas, asciende a 33.367.

En el comercio hay una serie de apuntes que enumeran para explicar esta tendencia. Por un lado no dudan en señalar que el poder adquisitivo de una franja importante de consumidores cayó por efecto de la inflación y que a su vez se combina con un nivel de endeudamiento que le impide ampliar vía crédito su capacidad de compra. Agregan, a nivel macro, una desaceleración de la actividad económica.

A futuro

Pero cuando se consulta a los dirigentes mercantiles por las perspectivas para el resto del año, las miradas optimistas ocupan menos espacio que en años anteriores. Especialmente porque destacan que la sequía que el campo sufrió en la región llegará más temprano que tarde a impactar en los comercios de Río Cuarto y la zona. Pero además, también recuerdan que los incrementos de costos se potenciaron en 2012 a partir de las subas de Epec, de los impuestos y las previsibles recomposiciones salariales de los empleados.

Sin embargo, no todos los rubros tienen la misma realidad ni la misma perspectiva hacia adelante. Entre los que siguen disfrutando del viento de cola, como las casas de electrodomésticos, la tendencia parece consolidada y no aseguran que seguirán incrementando sus ventas. Otros, como las tiendas, están más complicadas.

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