La titular del bloque oficialista, De Luca, repasó durante dos horas los gastos del período 2011. Todos las fuerzas acompañaron, pero en el FAP se dividieron las aguas: la socialista Kreiman aprobó y la edil del GEN, Analía Zappulla, votó en contra y apuntó contra las cajas chicas. “Su exposición me parece miserable”, retrucó la sabbatellista.
La presidente del bloque de Nuevo Encuentro, Florencia De Luca, comenzó repasando los programas de gobierno que hacen hincapié en la transparencia de la gestión. Luego referenció la economía local con el contexto nacional. Informó que el Presupuesto alcanzó algo más de 648 millones de pesos. Durante dos horas expuso el informe con los costos de cada área.
De Luca repasó los sueldos de los municipales, la salud, desarrollo social (donde se hicieron muchos espectáculos públicos, campañas y actividades deportivas), las obras públicas (con planes de luminarias, asfalto y cloacas), seguridad, empleo y capacitación, producción y comercio, el nuevo estadio del Deportivo Morón, las políticas de Derechos Humanos, y demás gastos en los que incurrió la Comuna durante 2011.
Santiago Muñiz, del Frente para la Victoria, adelantó el voto positivo de su bloque para la Rendición de Cuentas. Pero advirtió sobre la “superposición” de control entre el Concejo Deliberante y el Tribunal de Cuentas. Además, nacionalizó su discurso. “Quedó atrás el municipalismo sin la Nación. El rol actual que tienen los municipios es consolidar el proyecto nacional”, mencionó. Para cerrar reconoció que “nuestro distrito tiene autonomía financiera”.
También dieron el visto bueno Mariana Mansilla, por el bloque UDESO, y votaron a favor los bloques Unidos por Morón y Peronista bonaerense.
Los cuestionamientos llegaron por parte de Analía Zappulla, concejal del FAP. La referente del GEN se manifestó en desacuerdo con la metodología del Ejecutivo para brindar información sobre las cuentas. Luego apuntó a la publicidad: “La mayoría se otorga a medios nacionales, en detrimento a los medios locales”. Profundizó sobre los gastos que se hicieron en el área durante el que fue un año electoral.
Pero la estocada más fuerte llegó cuando mencionó el uso de las cajas chicas por parte de los funcionarios. Dijo que desde allí se realiza un gasto total anual de cerca de 2 millones y medio de pesos, para abonar combustible y comida de muchos funcionarios que tienen a su disposición el erario municipal pero que no lo utilizan. Además, puso un manto de sospecha sobre el objetivo de muchas reuniones donde se realizan gastos o el uso de combustible para “repartir material”.
A pesar del duro cuestionamiento, al momento de tomar la palabra, Zappulla no adelantó su voto negativo. Finalmente, sería la única concejal en el recinto en reprobar la Rendición de Cuentas. Ni siquiera su compañera de bancada, la socialista Adriana Kreiman, la acompañó en la disidencia.
El oficialismo recogió el guante y solicitó un cuarto intermedio. Unos minutos más tarde, la respuesta de De Luca fue filosa: “La exposición de sobresueldos me parece miserable de parte suya. Fue canallesco y malicioso. Se respetó la metodología del Tribunal de Cuentas. Seguramente hay un profundo desconocimiento de parte suya. También fue desubicado el momento en que habló de los abusos en el uso de combustible”.
Más allá de adjudicar las acusaciones a “interpretaciones equivocadas” o “lecturas erradas”, rescató el respeto del debate, algo que Zappulla puso en duda cuando retomó la palabra luego de la dura respuesta de la referente sabbatellista. Desde la tribuna aplaudieron las palabras de la presidente del bloque de Nuevo Encuentro y la aprobación de la Ordenanza.

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