Moreno todavía no va a toda velocidad

Por Jorge Oviedo

Entre muchos empresarios hay un fuerte descontento y en algunos casos hasta temor por el incremento de los controles en manos de Guillermo Moreno. Y creen, también, que todavía no se ha visto lo peor. "Si todo sigue como va, habrá menos superávit comercial, menos disponibilidad de divisas, más déficit fiscal y si es así, habrá más controles, más intervención, más Moreno", dicen.

Uno de los grandes temores es a la aplicación de la ley antiterrorista. El titular de la UIF, José Sbattella, sostuvo que podría usarse en caso de corrida bancaria o cambiaria, que, según él, sería un "golpe de mercado". El ministro del Interior, Florencio Randazzo, lo desmintió. En el sector bancario no le creen al ministro. Vislumbran, en cambio, que juegan el juego de "policía mano y policía bueno".

El problema con la ley antiterrorista, dicen, es que las penas mínimas son de cuatro años. Es decir, ante cualquier acusación, el señalado deberá esperar en la cárcel a que se lo juzgue. No hay excarcelación posible. Muchos creen que ocurrirá y que para algo sancionaron esa norma represiva. Destacan que el arsenal informático que hoy tiene la AFIP permite detectar con gran velocidad las operaciones. "Si no han metido preso a ningún operador del mercado informal de cambios es porque no quieren, pero tienen los medios para hacerlo", sostienen.

Tal vez el titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, no quiere arriesgarse con medidas controvertidas. Pero Guillermo Moreno suele optar por las formas audaces. Es evidente que en los últimos días se cruzaron duro por las licencias previas para importar. Echegaray defiende una restricción técnica discutible, pero Moreno quiere llevarla todavía más allá y ponerla en práctica sin que se le fijen límites razonables. No hay libertad ni democracia cuando el Estado no los tiene, como quedó claro en la última dictadura.

En los terrenos donde el secretario de Comercio actúa sin limitaciones, ya hubo utilización de información de modo temible. En el Indec, por ejemplo. Fuentes confiables aseguran que personas que mantuvieron contactos con técnicos desplazados por no prestarse a las exigencias de manipulación de las estadísticas habrían recibido luego amenazas anónimas, como en los tiempos de la dictadura. Les habrían hecho saber que tenían todos los datos de su familia, incluidos los horarios y lugares de estudio de sus hijos.

Las perspectivas económicas no son buenas y el propio Moreno anticipa que el segundo semestre será difícil. En 2011, a pesar de la cosecha récord, los buenos precios de las materias primas y el fuerte crecimiento económico el Estado nacional terminó con un déficit fiscal récord desde 2001. Para este año, se espera una cosecha menor, precios más bajos, menor actividad económica y, por lo tanto, menor recaudación. Habrá que importar más combustibles y energía, lo que hará, también, que empeore todavía más la balanza comercial y la disponibilidad de dólares.

Un profesional que sigue al detalle los números de la macroeconomía pone las cosas en blanco sobre negro: "No hay ninguna catástrofe a la vista, aunque sí varios problemas, lo preocupante es que cada vez que hay un problema, lo que hace el Gobierno lo empeora". El freno a las importaciones generará, como mínimo, menor recaudación impositiva. En noviembre y diciembre, ya se vio que el IVA estaba creciendo a ritmo mucho menor que hasta octubre.

Para los especialistas, era más o menos lógico que las compras al exterior crezcan menos este año. "Por cada punto que crece el PBI, aumentan cinco las importaciones; con la menor actividad habría habido un ajuste natural en ese sentido, pero se metió Moreno en el medio y causó un desbarajuste y un aumento enorme de la incertidumbre", señaló un economista.

La Argentina obtuvo en 2011 más de 44.000 millones de dólares por las exportaciones de productos primarios y agroindustriales, lo que le permitió compensar un déficit industrial récord de 30.000 millones de dólares, según datos del informe del Banco Ciudad. Por eso la Unión Industrial está tan preocupada por las dificultades para traer insumos del exterior. Varias líneas de producción, incluidas las automotrices, dependen fuertemente de componentes extranjeros y los problemas para obtenerlos detendrían a las fábricas, como ya pasó con Fiat. Si a ello se suma que este año habrá más feriados y que se espera menor demanda local y de Brasil, se suman motivos de preocupación.

Aun antes de las últimas medidas proteccionistas, la Argentina ya lideraba el ranking de países más proteccionistas del planeta que elabora Global Trade Alert. Es verdad que hay otros países donde aumentaron las medidas proteccionistas. Pero se usan normas claras y previsibles, como lo ha hecho Brasil, que aumentó aranceles, en acuerdo con sus socios del Mercosur, y por un año.

En cambio, aquí no se conocen todas las reglas ni los límites de un esquema que debe comenzar a funcionar esta semana y que intenta limitar también la entrada de bienes manufacturados desde el mayor socio del Mercosur. La Argentina le vendió a Brasil en 2011 por todo concepto poco más de 17.000 millones de dólares, pero las importaciones sumaron más y el rojo comercial fue de alrededor de cuatro mil millones. De todas formas, las sanciones brasileñas por el cierre de la frontera argentina pueden ser temibles para la industria local, que vendió en 2011 a Brasil por más de 11.000 millones de dólares.

Arbitrariedades hasta con los amigos

Las estrategias de perjudicar a quien sea, incluso a los amigos, con tal de favorecer al Gobierno tiene procedimientos brutales. A los empresarios que otrora conocieron el favor presidencial, ahora les toca sufrir sus presiones. Con argumentos que provienen indudablemente de Moreno, la Presidenta atacó a las petroleras y apuntó en particular a YPF. "En este gobierno a nadie tratan peor que a sus aliados", decía una fuente política.

Pero los "métodos Moreno" se aplican en otras áreas. Diversas fuentes del sector aseguran que para tratar de mejorar la imagen de la deficitaria Aerolíneas Argentinas se estaría perjudicando intencionalmente la operación de otras compañías. Aseguran que les niegan los usos de las mangas, les imponen restricciones que les impiden cumplir los horarios, por lo que llegan a cancelar vuelos y dejan pasajeros en tierra y les asignan los peores lugares en los aeropuertos. Ahora, aseguran los informantes, estarían prácticamente por asignarle a Aerolíneas el uso exclusivo del vehículo especial llamado en la jerga "papamóvil" y que sirve para subir y bajar de los aviones a los pasajeros con movilidad muy reducida cuando no hay manga. La estrategia no sería mejorar la puntualidad, eficiencia y servicio de Aerolíneas, sino perjudicar a sus competidoras. El management de la empresa está en manos de La Cámpora, que goza del favor presidencial y recibió en 2011 subsidios de más de nueve millones de pesos por día.

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