Moreno casi no autorizó aumentos de precios en el primer mes del año

En enero sólo pudieron subir sus precios, entre 3% y 9%, tres marcas y los fabricantes de aceite. En 2011 Comercio había autorizado subas a una decena de productos
Una poco frecuente tranquilidad invadió desde principios de este año a las oficinas de empresarios supermercadistas, fabricantes de productos de consumo masivo –entre ellos algunas de las marcas más conocidas de alimentos del país–, dueños de mayoristas y cámaras sectoriales afines a esos rubros. El motivo: el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, que durante las últimas dos semanas estuvo abocado al control de las importaciones antes que a la evolución de los precios del mercado interno, redujo drásticamente el ritmo de autorizaciones de aumentos que avala sistemáticamente desde hace años a los productos que se venden en las grandes cadenas, a tal punto que hay confusión entre sus interlocutores habituales. Varios de ellos coincidieron en que antes "llamaba hasta más de una vez por día", mientras que ahora pasan varias jornadas sin novedades del secretario o de sus colaboradores.

Sucede que las escasas comunicaciones entre Comercio Interior y empresarios de trato habitual con el funcionario contrasta con los llamados a veces permanentes que recibían hasta finales del año pasado.

De acuerdo con la información recopilada por El Cronista desde diversos puntos del ámbito privado, Moreno le dio la venia a sólo cuatro aumentos en lo que va del año. El más sustancial corresponde a la suba de un 5% para el aceite mezcla y de un 7% para el producto derivado del girasol a partir del primer día de 2012, que se aplica a todas las marcas.

Además, la lista de aumentos para enero afecta a productos menos cercanos a los bolsillos de los consumidores argentinos: se les aplican a una marca de calefones y a productos de higiene (Papelera del Plata, la fabricante de Elite e Higienol, pudo aplicar subas de entre un 3,5% hasta un 9% para sus productos más caros, un número similar al que fue autorizado para Kimberly-Clark, fabricante de Kleenex y Huggies).

Si bien los porcentajes de suba son similares a los de 2011, tanto por el tipo de producto como por la cantidad las subas otorgadas por Moreno en enero de este año contrastan con las que autorizó durante el mismo mes del año pasado. En aquella ocasión, por caso, le había dado el visto bueno para aplicar remarcaciones a más de una decena de productos (incluidos los aceites), entre los que se contaban alimentos y marcas bien conocidas por los consumidores. Figuraban, entre otras, las fabricantes de las cerveza Quilmes, Isenbeck, Schneider, Budweiser y Heineken; la fabricante de los productos de limpieza Ayudín; y los lácteos de La Serenísima, Danone y SanCor.

Por ahora

Entre los empresarios de trato frecuente con Moreno, de todas formas, creen que las demoras en las autorizaciones de aumentos están más vinculadas con el movimiento que tuvo en las últimas semanas el funcionario en relación con el control de las importaciones que con un cambio de estrategia en su política para morigerar los efectos de la inflación sobre los bolsillos del público masivo.

Si bien Moreno impone restricciones de diverso tipo a las importaciones desde hace años –en varias ocasiones limitó el ingreso de productos de venta en supermercados, por caso– días atrás formalizó su injerencia en el sector mediante la puesta en marcha de una dirección de correo electrónico para tramitar importaciones.

También inquieta al funcionario todo terreno de la administración kirchnerista la evolución de la inflación en relación a las paritarias que se avecinan. Porque sabe que la suerte del Gobierno en estas negociaciones (que pretende que no superen el 18% de aumento) está atada a la percepción del público sobre la marcha de los precios.

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