El ex senador afirmó que la ruptura de los bloques radicales en Diputados y Senadores fue ideada por el oficialismo partidario. Durante el programa radial de LaNoticiaWeb, Moreau apuntó contra todos: Posse, Alfonsín, Bazze, Walter Carusso y hasta contra Clarín. “Hacen lo imposible para impedir el triunfo de un sector progresista en el radicalismo”, afirmó, y denunció "actitudes fascistas". Cómo repercutieron las elecciones internas de fin de mes.
En diálogo con el programa radial de LaNoticiaWeb, Moreau afirmó que el oficialismo partidario operó en Clarín, que el miércoles informó que la ruptura del bloque se debió a que los legisladores que apoyan a Gobbi ayudarían a Daniel Scioli a aprobar en Diputados la reforma impositiva.
“El bloque radical se rompió por otra razón, no por la discusión de la ley impositiva en la Provincia de Buenos Aires. El martes, nuestro candidato a presidente del Comité Provincia había alertado sobre maniobras del oficialismo partidario tendientes a presionar con la ruptura de los bloques. Pero la razón (de la ruptura) es el proceso electoral que el 24 de junio va a tener el radicalismo”, aseguró con contundencia el ex senador. Finalmente, ninguno de los espacios de la UCR ayudó al gobierno a obtener mayoría.
¿Pero por qué se van a pelear de semejante manera por una interna?
Se está frente a un hecho irracional, producto de las irracionalidades del radicalismo en los últimos tiempos. Este no es un partido conducido por Lebensohn, Larralde, Raúl Alfonsín, Balbín, Pugliese…este es un radicalismo conducido por Bazze. La decisión de Jano y de otros diputados de acompañar la lista que pretende cambiar el partido en la Provincia, desató la fractura del bloque. Esa decisión fue a cambio de la decisión de Posse de apoyar a la dupla Alfonsín-Bazze. Por eso ponen como presidente del otro bloque radical a Walter Carusso, del sector de Posse. Es absolutamente irracional, esto provoca un enorme descrédito al radicalismo. Pero no es una sorpresa. Como en su momento Alfonsín y Bazze se subordinaron a todas las decisiones a De Narváez (dándole la mayoría en la Junta Electoral, permitiendo que su compañera fuese Mónica López, sin la representación del radicalismo en la fórmula, cediéndole a “Pepe” Scioli la candidatura más visible, proscribiendo infinidad de listas del radicalismo porque De Narváez reclamaba que no haya internas contra sus candidatos), ahora han decidido subordinarse a Posse. Como le entregaron el radicalismo a De Narváez, ahora le entregaron el RAPACA y el MORENA a los requerimientos de Posse.
Usted criticaba a Clarín que dijo que Jano podría bajar a dar el quórum. ¿Nunca Jano dijo eso?
No, eso es una operación de Clarín, que hace lo imposible por impedir el triunfo de un sector progresista en el radicalismo. Si usted lee La Nación o El Día, de La Plata, del mismo día, las declaraciones de Jano no fueron que iba a dar quórum el bloque radical. Él dijo que estaban en línea con lo resuelto días antes por la UCR. “Diputado que baja, se tiene que ir del bloque”, dijo Jano por esos días. Y lo dijo porque, en esas horas, este diputado Carusso estaba negociando la posibilidad de bajar, algo que saben todos los diputados, incluso los de Alfonsín. Repito, Clarín quiere impedir que gane el progresismo en la UCR, y tiene una vieja relación desarrollista con el sector que encabeza Posse.
Clarín, en la página 4, en una nota firmada por María Eugenia Duffard, dice: “Fue Moreau quien se reunió la semana pasada a negociar con Scioli, no nosotros”, dijo una fuente alfonsinista.
Este es un dato contundente. Yo no tengo por qué desmentir cosas, porque tampoco me siento vigilado por la policía, ni creo que Clarín pueda ejercitar ese rol. Si en verdad fuese un rol periodístico, me hubiese tenido que llamar para corroborar si era cierto o no, y no me llamaron. Ellos traducen las gacetillas de prensa que les pasa el oficialismo partidario. Esta práctica, bastante conocida, desprestigia y desnaturaliza al periodismo, porque después ocurre lo contrario. El radicalismo no va a bajar, salvo que se dieran los cambios que pide el partido. Pero la decisión es la misma que la semana pasada. Hay que pedirle perdón a los intendentes y a los productores, por aquellos que metieron una interna partidaria en un tema tan sensible como este.
Los otros sectores del partido dicen: “Moreau y Storani vienen perdiendo internas, y cuando se sientan a negociar la unidad, piden como si nada hubiera pasado”.
En primer lugar, nosotros perdimos una elección interna y ganamos 400 en treinta años.
Sí, bueno, pero perdió la última.
Sí, bueno, qué tiene que ver. Además nosotros no negociamos sobre cargos, sobre quién pierde y quién gana. Hay que promover una nueva camada de dirigentes que se haga cargo de un partido que, en los últimos tiempos, ha sido víctima de errores conceptuales, políticos y estratégicos trágicos. Tenemos el derecho a disentir, nunca pensamos que podía haber actitudes fascistas en el partido. ¿Qué va a pasar en el partido? ¿Los que se alían con el cambio van a ser sancionados, proscriptos? ¿Jano no tiene derecho a pertenecer a la oposición partidaria? ¿Va a desaparecer en el radicalismo el derecho al disenso? El disparate que han hecho: lo llevaron al joven Armendáriz, un diputado joven, a votar la fractura del bloque y, a la vez, lo postulan a presidir el partido. ¿Qué credibilidad podría tener Armendáriz cuando el desafío del presidente es sostener la unidad del partido?
¿Va a haber dos bloques radicales en Diputados?
Habrá dos bloques en Diputados y dos bloques en el Senado, porque Jano y un grupo de diputados acompañan la propuesta a presidir el Comité Provincia de Juan Gobbi. A él lo fueron a buscar el año pasado para no perder un municipio tan emblemático como Chascomús, donde ganó y Alfonsín salió tercero. Y ahora, cinco meses después, ¿apoyar a Gobbi es apoyar la lepra? Hay un grado de irracionalidad absoluto que lleva al partido a un lugar al que nunca nadie se imaginó. El problema es que no quieren el cambio, no quieren que llegue una nueva camada de dirigentes. No Moreau o Storani, nosotros no nos postulamos, proponemos a Gobbi, Panela, Cecilia, Maxi Abad, que todavía no tienen ni siquiera un gran renombre en el partido.











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