La evaluadora de riesgo advirtió que la calificación podría ir a la baja si el gobierno no logra revertir el déficit permanente.
Los informes de Moody’s son claves cuando un gobierno municipal o provincial debe salir al mercado a buscar fondos. En este caso, Río Cuarto emite constantemente letras del Tesoro -durante este año ya recurrió tres veces a esa herramienta- para financiar sus gastos corrientes. Lo que hizo la evaluadora en su último estudio sobre la Municipalidad fue advertir que podría reducirse la capacidad de pago de los bonos si la relación entre ingresos y gastos no se revierte.
La calificación de Río Cuarto es Aa3.ar, que señala que el Municipio muestra una sólida capacidad de pago con respecto a otros emisores locales. Además, Moody’s enumera una serie de aspectos de las finanzas locales que son destacables y marcan fortalezas a la hora de la confiabilidad ante los inversores. “Las calificaciones reflejan una disminución de la deuda en relación a los ingresos, sólidas prácticas de gestión y una economía diversificada que es compatible con una relativamente fuerte base de ingresos propios”, se lee en el informe.
Uno de los puntos que la evaluadora destaca es que el peso de la deuda pública se ha reducido en los últimos años. “El Municipio tiene un nivel de deuda manejable y en descenso, con una deuda directa e indirecta neta que, al cierre de 2011, representaba alrededor del 36 por ciento de los ingresos totales”, dice la evaluadora. Y destaca, principalmente, el acuerdo de reestructuración de la deuda que el gobierno de Juan Jure firmó con el de Juan Schiaretti en 2011 y que permitió reducir el riesgo porque transfirió a pesos un pasivo que estaba en dólares.
“Moody’s prevé que la Municipalidad tendrá los recursos suficientes para hacer frente al pago de las letras como consecuencia de la fuerte cobertura provista por los ingresos afectados en garantía (...) Sin embargo, Moody’s también reconoce la importancia de un monitoreo de la posición de liquidez del Municipio que, de deteriorarse, podría ejercer una presión a la baja en las calificaciones”, dice el informe.
Las posibilidades de ese deterioro que plantean los técnicos de la calificadora de riesgos están, básicamente, en la relación que mantienen los ingresos con respecto a los gastos.
“Si bien el desempeño financiero de Río Cuarto sigue siendo relativamente sólido en comparación con otras provincias y municipalidades calificadas en Argentina, el mismo se ha deteriorado levemente en los últimos años, con márgenes operativos que -aunque positivos- han venido cayendo en relación a los ingresos”, indica el informe.
Y agrega: “Los ingresos propios han demostrado un fuerte crecimiento en los últimos años, con los ingresos tributarios creciendo casi un 26 por ciento anual, en promedio, entre 2006 y 2011. Sin embargo, los gastos corrientes han crecido a un ritmo más acelerado (28 por ciento anual, en promedio), en ese mismo período. En consecuencia, los márgenes operativos brutos de Río Cuarto disminuyeron en relación a los ingresos en forma sostenida entre 2005 y 2009, aunque el desempeño financiero se recuperó en 2010, año en el cual la ciudad registró un superávit operativo bruto equivalente al 8,7 por ciento de los ingresos. Este resultado fue casi tres veces el margen registrado en 2009 y estuvo impulsado por el desempeño particularmente fuerte de los ingresos tributarios de la ciudad, que aumentaron en un 30 por ciento con respecto a 2009”, indica Moody’s.
Los inconvenientes más notorios comenzaron después, más que nada en 2011. “Ese año, la Municipalidad registró un déficit operativo de 10,8 millones de pesos, equivalente a -3,4 por ciento de los ingresos corrientes. Este déficit operativo -el primero en varios años- fue el resultado de una limitada capacidad para mantener el incremento del gasto en línea con los ingresos: mientras que los gastos corrientes crecieron un 30 por ciento, los gastos corrientes lo hicieron al 47 por ciento”, señalan los técnicos de la evaluadora.
Es decir, la diferencia entre ingresos y egresos fue notable. Según Moody’s la principal causa hay que buscarla en la presión constante por la suba de sueldos, que, en un contexto inflacionario, seguirá al mismo ritmo en los próximos ejercicios. “Río Cuarto enfrenta importantes riesgos de crédito derivados de la preocupación por las continuas presiones del gasto, sobre todo a partir de las negociaciones salariales. Como resultado de ello, el Municipio podría ver su desempeño financiero comenzar a deteriorarse levemente en 2012”, se lee.
Puntos a favor y en contra
La evaluadora de riesgo Moody’s apunta una serie de aspectos que juegan a favor de Río Cuarto en el manejo de sus finanzas y otros que despiertan luces de alerta.
Fortalezas crediticias
Según la calificadora internacional, Río Cuarto genera márgenes operativos positivos (excepto en 2011), tiene una relativamente baja dependencia con respecto a las transferencias provinciales o federales y posee sólidas prácticas de gestión de gobierno interno.
Retos crediticios
Son los puntos en contra que, para los técnicos de la evaluadora de riesgo, pueden poner en peligro las cuentas municipales. Esos riesgos son: que los gastos corrientes están creciendo más rápidamente que los ingresos corrientes desde el 2005; que existen continuas presiones por renegociaciones salariales en un contexto inflacionario; y que el Estado local necesita fortalecer los márgenes operativos para financiar el gasto de capital internamente.

Comentá la nota