MONZÓ EXPLICÓ SU REFORMA POLÍTICA

MONZÓ EXPLICÓ SU REFORMA POLÍTICA
Este martes el ministro de Gobierno de la Ciudad, Emilio Monzó, defendió el proyecto de ley de elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias enviado a la Legislatura porteña y dijo que "es superador de la ley nacional". Además, afirmó que la iniciativa "introduce cuestiones novedosas".
El ministro de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Emilio Monzó, afirmó que el proyecto de ley de elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias, enviado a la Legislatura "es superador de la ley nacional" que se aplicó el año pasado.

Monzó encabezó este martes por la tarde en la Legislatura de la Ciudad las Primeras Jornadas de Reforma Política en las que la profesora Jennie Lincoln (docente del Sam Numm School of International Affairs en el Giorgia Institute of Technology) y el doctor Daniel Buquet (profesor e investigador del Instituto de Ciencias Políticas de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República) expusieron sobre las experiencias del sistema de elecciones primarias en sus países.

"La reforma que impulsamos comparte el espíritu de la ley nacional, pero introduce algunas cuestiones novedosas y superadoras, porque las elecciones primarias se tergiversaron con las listas colectoras, que en el proyecto que proponemos estarán prohibidas en la elección general para evitar desvirtuar la existencia de la instancia de primarias", sostuvo Monzó en su discurso.

Otra diferencia con la ley nacional es la incorporación del sistema D'Hont como mecanismo de integración de las listas que compitieron en la primaria, "asegurando que la integración final de las mismas refleje lo más fielmente posible la voluntad de los electores".

Monzó explicó que una tercera novedad es "la posibilidad de elegir al Vicejefe después de la elección primaria como una forma de unificar a las agrupaciones políticas" y destacó que "este es uno de los aspectos sobre el que más nos interesa conocer las experiencias de Uruguay y los Estados Unidos, que inspiraron nuestra propuesta".

Por su parte, Lincoln dijo: "En Estados Unidos es una costumbre bien aceptada tener elecciones primarias; es algo que hemos hecho siempre". Destacó que aunque las primarias no son obligatorias en su país, "la participación es un derecho y un deber".

En tanto, Buquet remarcó que las elecciones primarias "favorecen la democracia interna de los partidos" ya que promueven la existencia de la competencia y "fomentan la participación de la gente".

Sin embargo, al no ser obligatorias, en Uruguay participa el electorado más radicalizado. "Los que ganan, en general, son los muy de izquierda y los muy de derecha, porque sólo vota la mitad más interesada". Aseguró que el proyecto de la Ciudad resolvería el problema, ya que "esto se cancelaría con la obligatoriedad".

Monzó, quien asistió a la Legislatura acompañado por el subsecretario de Asuntos Políticos, Nicolás Ducoté, y el director de Reforma Política, Nicolás Massot, participará este miércoles a las 14 hs. de la reunión de la Comisión de Asuntos Constitucionales que preside el diputado Helio Rebot, organizador de estas jornadas.

En tanto, el diputado Adrián Camps (PSA) expresó: "El sistema norteamericano nada tiene que ver con el nuestro. Es casi imposible obtener elementos prácticos que puedan ser aplicados al sistema de partidos políticos e institucional de la Argentina".

Según Camps, "el caso uruguayo es mucho más cercano y tiene mecanismos que deberíamos tomar en cuenta. Existen elecciones internas como forma de seleccionar candidatos dentro de los propios partidos, pero no son obligatorias -acá tal vez sí deban serlo-. Además, no establece condicionamientos previos para la presentación de candidatos, como los avales que propone el proyecto macrista. Tampoco hay un piso para pasar de la elección primaria a la general".

El otro tema polémico que existe en el proyecto del Gobierno porteño es la elección del vicejefe por parte del candidato a Jefe de Gobierno que gane la primaria. "En Uruguay, la elección del vicepresidente se delega en la Convención; es decir, no lo elige una sola persona sino un órgano representativo partidario compuesto por 500 delegados", reflexionó.

"Entre el modelo uruguayo y el que propone el PRO vemos tres elementos diferenciales, y en el caso porteño, todos van en perjuicio de la participación democrática de las minorías -avales y piso electoral- y de los partidos políticos -la elección del Vicejefe por parte de una sola persona-", finalizó Adrián Camps.

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