Recién en 1978 el tramo del río Pasaje, donde Belgrano juró la bandera, fue reconocido como patrimonio de la Nación, por intermedio del decreto 17/15. Hasta allí había llegado el esfuerzo de un grupo de patriotas salteños que habían identificado al lugar y que sin embargo nunca habían recibido la respuesta positiva de Buenos Aires.
Ya en 1934, el Ejército había mandado un grupo para reconocer fehacientemente el lugar donde Belgrano hizo jurar al Ejército del Norte fidelidad a la insignia patria. Este sitio fue reconocido luego de varias idas y venidas, gracias al aporte de Baltazar Guzmán, gaucho de la zona que dedicó su vida a encontrar elementos que confirmaran las suposiciones.
Debemos recordar que por entonces se consideraba a esa corriente de agua como un hito difícil de atravesar, sobre todo en verano. Sus márgenes, por el ímpetu del agua, cambiaban de lugar y hubiese sido muy difícil de ubicar el sitio exacto de la jura de la primera bandera nacional, sin el aporte de personas como Colmenares y el mismo Guzmán, que rescató implementos de los soldados de Belgrano enterrados en la arena y en el tiempo.
Sin la aprobación de la Nación, igualmente los patriotas salteños -entre los que se encontraban Rodolfo Sierra, Antonio López y el mismo Colmenares- se reunían en el sitio indicado, todos los 20 de junio, para izar el símbolo patrio.
Hace cuatro años el diputado por Gemes -departamento al que pertenece ese tramo del río- Marcelo Lazarte presentó un proyecto para que en el lugar se construyese un mástil que rememorase el trascendente hecho. Sin embargo, este proyecto aún espera la aprobación de la Nación, aunque muchos salteños han propuesto hacerse cargo de los gastos que implique edificar el monumento que recuerde las primeras horas de vida de los colores nacionales.
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