Monti: "Sin el plan de ajuste, Italia se derrumba"

Presentó las nuevas medidas al Parlamento
ROMA (De nuestra corresponsal).- "Sin este paquete de medidas anticrisis, Italia se derrumba y va hacia una situación similar a la de Grecia", advirtió ayer el primer ministro italiano, Mario Monti, que, en una nueva demostración de que comenzó una nueva era en Italia, diametralmente distinta a la de Silvio Berlusconi, estuvo más de una hora con la prensa internacional.

Luego de que su gobierno técnico le dio ayer luz verde a un durísimo decreto-ley "salva-Italia", que implica un fuerte ajuste y sacrificios para los italianos, Monti sorprendió a todo el mundo al encontrarse con los corresponsales extranjeros en la sede de la Asociación de la Prensa Extranjera de esta capital. En este encuentro, en el que participó LA NACION, "súper Mario" demostró una gran disponibilidad a los periodistas.

Llamó la atención, en efecto, que Monti, de 68 años y ex comisario europeo, decidiera presentarle antes la denominada "maniobra" de ajuste a la prensa internacional que al Parlamento, donde ayer por la tarde anunció las medidas anticrisis, primero en la Cámara de Diputados y después en el Senado.

Durante el encuentro, Monti reiteró que la prioridad de su gobierno técnico es devolverle a Italia, que arrastra una deuda pública del 120% del PBI, "un papel creíble, incisivo y el pleno respeto en el contexto internacional". "Italia debe resolver los problemas internos heredados del pasado, que lo convirtieron en un socio poco creíble y hasta fuente de infecciones para la eurozona".

El premier, que recordó que esta semana es "verdaderamente crucial" para el futuro de la Unión Europea, afirmó que su paquete de durísimas medidas de austeridad (que prevé la reintroducción del impuesto inmobiliario, la tasación de bienes de lujos y una inédita reforma del sistema de pensiones) tiene tres fines: la consolidación de las cuentas públicas, el crecimiento y la equidad social.

Preguntado sobre el peligro de una posible división de la Unión Europea entre un grupo de países fuertes y otro de países débiles, Monti admitió que temía una ruptura y que trabajaba para evitarla. "Siempre trabajé en favor de una línea inclusiva y no creo que haya un país tan fuerte que pueda aventajarse del autoaislamiento de los países débiles", dijo.

"Hay que trabajar para evitar la división. Lo que más me preocupa en Europa no son los gobiernos, sino los pueblos: debemos evitar que el euro, que nació para unir a los pueblos europeos, termine por dividirlos desde el punto de vista psicológico", indicó..

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