El obispo se manifestó en contra de la unión entre personas del mismo sexo, contemplada en el proyecto de reforma del Código Civil, y exhortó a “tomar el modelo de la Sagrada Familia”. Fue en la misa que ofició en la capilla Ntra. Señora de Itatí de La Banda.
Publicado el 07/05/2012 - Ante una capilla colmada de gente, el obispo diocesano de Santiago del Estero, monseñor Francisco Polti, hizo ayer un fuerte llamado a defender la familia, ‘como Dios nos ha enseñado’, por sobre todas las cosas.
‘Espero que sepamos cuidar mucho a la familia y defender el modelo que siempre hemos tenido. Es el modelo de un hombre y de una mujer, de un modo indisoluble, hasta la muerte, donde se crían los hijos en un ambiente de amor y de cariño’, remarcó, en claro rechazo al proyecto de reforma del Código Civil, que contempla la unión entre personas de un mismo sexo, punto que es fuertemente criticado por la Iglesia Católica Argentina.
‘Hagamos que nuestra familia sea similar a la Familia de Nazaret, rezando todos juntos’, expresó durante la misa que ofreció en la capilla de Nuestra Señora de Itatí, del barrio San Fernando, ante una gran cantidad de fieles.
‘El mandamiento del Señor -agregó en la homilía- es que creamos en el nombre de su hijo Jesucristo y nos amemos los unos a los otros como Él nos pidió, hasta dar la vida, y la estamos dando cada día, cuando cada uno intentamos hacer la vida más amable a los demás. Los chicos obedeciendo y ayudando en la casa, los papás ayudándose entre sí y colaborando con las obligaciones y tareas de la casa. Todos son pequeños detalles que hacen amable la vida cuando lo hacemos con amor’.
Al finalizar la misa, Polti ratificó su mensaje a EL LIBERAL al expresar su satisfacción por haberse encontrado con un templo colmado de gente, especialmente niños acompañados por sus padres, lo que interpretó como un aliento a seguir defendiendo el mandato divino sobre la constitución del primer núcleo de la sociedad.
‘He venido a esta capilla de Nuestra Señora de Itatí con mucho cariño, a donde me han invitado y al ver a tantas madres y padres con sus hijos, me pareció conveniente hablar sobre la familia, sobre cómo tiene que ser este grupo, teniendo como modelo a la Sagrada Familia de Jesús, María y José’, explicó.
‘También tenemos que ser familia dándonos hacia los demás, tratando de ayudarse y comprenderse, porque ahí es donde mejor se comprende y se manifiesta el amor de Dios, porque así estamos dando nuestra vida, de a poco’, completó.
‘Por eso -prosiguió- espero que sepamos cuidar a la familia y defender el modelo de familia que siempre hemos tenido. Es el modelo del hombre y de una mujer, de un modo indisoluble, hasta la muerte, donde se crían los hijos en un ambiente de amor y de cariño’. Los cambios en torno de la familia y del reconocimiento del origen de la persona es lo que más preocupa a los obispos del proyecto elaborado por la comisión de la Corte Suprema de Justicia, para lo cual dedicaron más de dos jornadas de la 103ª Asamblea Plenaria, que se realizó a finales del mes pasado en Pilar, Buenos Aires.
En el documento de ‘reflexiones y aportes’ los obispos ratifican que la vida comienza desde la concepción y consideran que el anteproyecto introduce una ‘discriminación injusta’ pues les niega la condición de persona a los seres humanos concebidos fuera del seno materno.
Cuestionan también la ‘equiparación entre el matrimonio y la llamada ‘unión convencional’’ y afirman, en contraposición con el anteproyecto, que los niños concebidos por técnicas de fecundación artificial ‘tienen derecho a la identidad y a conocer a sus padres’.
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