El prelado analizó los cambios en la cúpula del Episcopado y la relación con el Gobierno nacional. Dijo que la defensa de la vida “es prioritaria” y lamentó que los organismos de Derechos Humanos que “tienen la posibilidad de defender la vida más desprotegida, no lo hacen”.
En una entrevista concedida al programa Libertad de Opinión que se emitió anoche por Canal 7, el obispo auxiliar de la Diócesis de Santiago del Estero, dijo que el nuevo presidente de la CEA, continuará con el rumbo trazado por el cardenal Jorge Bergoglio, marcada por el compromiso social, entre otros aspectos.
Destacó la predisposición que tuvo la Presidenta de la Nación para recibir a la flamante cúpula de la Iglesia argentina, y del diálogo mantenido rescató el clima de cordialidad en que se realizó, y que se hayan podido plantear “todos los temas que preocupan a los obispos argentinos”.
Continuidad
“He podido trabajar cerca de él, por lo tanto conozco de su capacidad de gestión, de su capacidad de gobierno, así que evidentemente hay aquí una continuidad con los matices propios que tiene cada persona, y monseñor Arancedo le va a poner un nuevo ingrediente a esta misión que tiene la comisión ejecutiva, y como es un hombre muy amable en el trato, eso también va a tener una repercusión en diversas cuestiones que deberá atender”, dijo respecto de la personalidad del nuevo presidente de la CEA.
Consultado por el periodista Rogelio Llapur acerca del compromiso social que dejó ver en los últimos tiempos la Iglesia en la Argentina, monseñor Torrado Mosconi recordó que el cardenal Bergoglio había transmitido a los obispos más jóvenes, gestos claros respecto de ir hacia la periferias y estar cada vez más cerca de los más pobres.
Sobre la posición de la Iglesia en la sociedad, fue categórico: “‘El concilio Vaticano II, en el documento que habla de la relación entre la Iglesia y el mundo, ha hecho una especial referencia a dos puntos que se han conversado mucho durante la última asamblea, que es la autonomía y la cooperación. La Iglesia no es ni oficialista ni opositora, porque no es su función, la Iglesia no tiene una función política en la sociedad, y esto tiene que quedar muy en claro, no es una opción política más, por lo tanto no puede ser opositor ni oficialista”.
“La Iglesia tendrá que cumplir con su misión, con su tarea de evangelizar y cuidar la dignidad de la persona humana”, finalizó. l



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