Ante organizaciones laicas, abogados, médicos y legisladores el obispo auxiliar defendió el valor de la familia y los derechos del niño desde el momento de su concepción ante el proyecto de reforma del Código Civil.Mons Torrado condeno la banalizacion del matrimonio y el alquiler de vientres
La reunión fue presidida por el obispo auxiliar de la Diócesis de Santiago del Estero, monseñor Ariel Torrado Mosconi, quien en el cierre del encuentro sostuvo que “no existen diversas formas de familia”, para dejar en claro la postura contraria respecto de la banalización del matrimonio, el alquiler de vientres y el congelamiento de embriones, propuestos en el proyecto para el nuevo Código Civil.
El panel estuvo compuesto además de Torrado Mosconi por los abogados Alejandro Scarano y Liliana Abdala, especialistas en derecho de familia, y los médicos Eduardo Allub y Ana María Soria, y el diputado provincial Castor López.
Retroceso
La doctora Abdala sostuvo que en lo que respecta al tratamiento del niño por nacer y de sus derechos, “se ha dado un retroceso” porque se han dejado de lado los derechos del niño “que rigen desde el momento mismo en que fue concebido”.
“Ahora, hay un niño por nacer que está bioconservado, congelado, y ni siquiera sabemos quién lo representa, quién cuida de sus derechos. ¿Cuál es el interés superior de ese niño por nacer? Poder desarrollarse plenamente y ser implantado. Ese derecho superior de ese niño ha sido dejado de lado, porque se le vulnera el derecho a la identidad, el derecho a la vida, el derecho a crecer y educarse en el seno de la familia y que conviva con su papá y su mamá”, acentuó.
Dos docentes cuestionaron las situaciones que se dan en el aula cuando se pretende instalar el concepto de familia, y se habla de papá y mamá. “Una vez me planteó un matrimonio igualitario porqué manejábamos ese concepto cuando en la actualidad está legalizada la unión entre hombres y entre mujeres, y tuvimos que cambiar la manera de explicar a los chicos esta situación”, plantearon.
Ante esto, surgió la conclusión de que “ahora los cristianos nos sentimos discriminados por tener una concepción diferente de familia, por defender la unión heterosexual, y deberemos impartir una instrucción que va en contra de nuestras convicciones y de nuestras creencias religiosas”.
Se concluyó que con las nuevas leyes se están rompiendo las instituciones, y el doctor Allub acentuó que “en la idea del todo vale, nada vale”, al hacer referencia a los nuevos esteriotipos de familia que se proponen.
Finalmente, una catequista propuso buscar nuevos desafíos, revisar la evangelización y proponer espacios de concientización a través de los medios de difusión para llegar a toda la comunidad.

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