Monopolio empresarial dilató el boletazo para fines de abril

Por pedido del oficialismo comunal, la firma Ersa postergó el incremento tarifario atendiendo al costo político de la medida. Siguen las críticas de opositores por falta de información.
En una semana plagada de críticas a la gestión municipal por no haber previsto el derrumbe que costó la vida a ocho obreros de la construcción, la mayoría automática en el Concejo Deliberante capitalino optó por no dar cabida al pedido de boletazo impulsado por la firma Ersa.

Es así que las tres comisiones que se hallaban estudiando el pedido empresarial (Obras, Legislación y Hacienda) no se expidieron dando por cerrado el capítulo del boleto hasta fines de abril o comienzo de mayo, tal cual lo aseguró a EL LIBERTADOR el concejal por el Frente para la Victoria (FpV) Agustín Payes.

En los pasillos del edificio municipal ya se barajaba la posibilidad de retardar la impopular medida luego del trágico derrumbe que acusó un fuerte impacto político para la gestión de Espínola. "Sería una locura meter fichas con el transporte urbano luego de lo que pasó en el edificio de San Martín al 600. Sabemos que la oposición está esperando que demos el paso para darnos palos por cuanto micrófono tengan. No les vamos a dar el gusto", aseguró una alta fuente comunal.

COMPLEJO

"Debemos discutir con mayor profundidad algunas necesidades de mejoras en el servicio que deben estar en relación con el pedido de aumento solicitado por los empresarios", señaló el concejal del FpV Ataliva Laprovitta, quien remarcó las falencias que persisten en la llegada de las extensiones del servicio a los barrios más alejados, además de refugios para una mejor espera.

"Es una cuestión que venimos discutiendo y revisando entre los concejales, con el Ejecutivo municipal y con los vecinos en distintos barrios, es preciso revisar la política de transporte", culminó el integrante de La Cámpora.

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