Se hará por vía reglamentaria y contará con las recomendaciones de casas de altos estudios, como la de Río Cuarto. Hubo muchas críticas y se habían presentado iniciativas de Roberto Birri y de Dante Rossi
La decisión del Ministerio llega justo cuando las críticas a la actual ley son muchas y desde diferentes sectores.
Basta mencionar dos iniciativas en la Unicameral para modificar la ley -una del juecista Roberto Birri y otra del radical Dante Rossi- y cantidad de reclamos de médicos y ambientalistas.
La novedad fue comunicada por el propio ministro de Agricultura, Carlos Gutiérrez, que además confirmó que contarán con el asesoramiento de un comité conformado por las principales universidades de la provincia.
“Vamos a trabajar junto a las universidades para elaborar las modificaciones necesarias a la reglamentación de la Ley de Agroquímicos, tomando como punto de partida las recomendaciones que ellos nos brinden en los informes, tanto en materia estrictamente agropecuaria, como en lo que respecta a la protección de la salud humana. Por eso también fueron invitados a participar los profesionales de la facultad de Ciencias Médicas”, afirmó Gutiérrez.
Las facultades de Ciencias Médicas y Ciencias Agropecuarias de la Universidad Nacional de Córdoba; y la facultad de Agronomía y Veterinaria de la Universidad Nacional de Río Cuarto comprometieron su trabajo para “elaborar informes científicos y a interactuar con la cartera en los diferentes aspectos vinculados a la utilización y aplicación de los productos químicos y biológicos de uso agropecuario, sobre todo en áreas periurbanas”.
Gutiérrez señaló que se contempla la posibilidad de endurecer “los protocolos ya previstos en la ley 9164, no en términos de prohibición,Proxy-Connection: keep-alive Cache-Control: max-age=0 ino de profundización de las buenas prácticas”. Por ejemplo, ejemplificó que “en las zonas periurbanas las aplicaciones deberán contar con el estricto control profesional”.
Información para la gente
Para el decano de la Facultad de Agronomía y Veterinaria de la Universidad Nacional de Río Cuarto, Roberto Rovere, “el objetivo es buscar la información necesaria y llevarla a la gente”. “Se trata de recabar información y brindar asesoramiento de tipo técnico en lo que hace a distintos productos agroquímicos y su forma de aplicación, recomendaciones de su uso”, dijo el decano.
Para Rovere, hay que considerar las dos cuestiones que entran en juego: el tipo de producto y la forma de aplicación, ya que ambas cosas son determinantes del daño que pueden provocar los agroquímicos. “El tema de las zonas depende de qué producto se utilice y de la modalidad de aplicación (…) cada uno de esos productos tiene sus efectos, una forma de acumulación en el suelo, en el agua y eso es justamente lo que hay que conocer”.
El decano explicó que la propuesta vino por parte del Ministerio debido a que ya vienen trabajando en conjunto en otros convenios. En este caso se trata de un protocolo que en principio llevará 90 días para recabar información e intercambiar con el Ministerio y las otras unidades académicas.
“Pasa mucho por dar a conocer a la gente de qué se trata. Hay muchas versiones, hay gente que habla sin conocer, y es importante que opinen los técnicos”, dijo Rovere.
La normativa actual
La ley 9164 es la que actualmente regula el uso de agroquímicos en la provincia y establece algunos presupuestos mínimos que son cuestionados por diversas organizaciones ecologistas, pero también por médicos que trabajan con poblaciones de riesgo.
Actualmente, la ley determina la prohibición para fumigar con productos clase Ia, Ib y II -los considerados de mayor riesgo toxicológico- en los 500 metros más próximos a áreas habitadas. En el caso de los de categoría III y IV pueden usarse aunque no por vía aérea y debe haber un agrónomo que certifique la receta fitosanitaria y se responsabilice por la aplicación. Además debe existir el control del municipio respectivo.
La ley además prohíbe las fumigaciones aéreas de cualquier tipo en los 500 metros y las que usen químicos de las tres clases de mayor riesgo a menos de 1.500 metros de zonas urbanas.
Pero para algunos sectores no es suficiente. Los profesionales que integran el colectivo de Médicos de Pueblos fumigados señalan que, en todo el país, se está fumigando con 300 millones de litros de agroquímicos nocivos sin ningún tipo de control. Además señalan que es creciente la cantidad de casos de cáncer, abortos espontáneos, trastornos de fertilidad y nacimiento de hijos con malformaciones congénitas. A esto se suman trastornos respiratorios, endocrinos, hematológicos, neurológicos y psíquicos de los pobladores que viven en zonas vecinas a las zonas sembradas.

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