El modelo provincial

El gigantesco despliegue policial montado el 15, estaba destinado a “prevenir” o eventualmente reprimir a los chicos estudiantes del ex Colegio Nacional, con el peligro siempre latente de otra “Noche de los Lápices”. La ciudadanía no debería asombrarse de estas cosas, porque responden al esquema estronista de gobierno que ejecuta Matusalén, en el cual la democracia existe solamente para votar….y hasta por ahí no más, sino recuerden el célebre caso Chilú.
En su concepción, es Matusalén quien determina cuales son las necesidades del pueblo y cuando deben ser satisfechas las mismas, si alguna vez lo son. Es por ello, que cualquier reclamo de la comunidad por muy justo que fuera, pero no “autorizado” por el poder, enseguida es calificado de una de entre estas dos maneras: responde a intereses políticos o se busca desestabilizar al gobierno; esta es la cantinela de siempre…. Y luego hay que aguantarse el duro peso de la ley…sobre todo si se cae en manos de algunos jueces y fiscales, que salen corriendo a preguntarle al amo que medida “ejemplarizadora” se aplica.

Con tantas escuelas nuevas que se construyen, uno se pregunta qué les costaría reparar el deteriorado edificio del ex Colegio Nacional ¿O es que el mismo con todos sus alumnos son considerados “desestabilizadores”? Se supone que Matusalén gobierna sin distinción de banderías y credos políticos o sea para todos los formoseños por igual; sin embargo y mal que le pese, los “desórdenes” escolares son la resultante de la pésima gestión del gabinete educativo, que a esta altura nadie se explica porqué continúa aún.

Cabe preguntarse si el modelo provincial y el proyecto estratégico 2015 - nadie sabe en qué consisten ambos - contemplan en sus políticas la inclusión de la sociedad toda sin sectarismos ni divisiones estériles.

A esta altura, cuando varios bolsillos dirigenciales están llenos y saturados, debería comenzar a pensarse en serio un modelo de desarrollo provincial sustentable, destinado a todos los formoseños.

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