El conductor de C5N, Tomás Bulat dijo que esta medida permitirá recuperar la competitividad del país. Lo hizo en el contexto de una conferencia que brindó el martes pasado en la ciudad de San Luis.
La charla de Bulat comenzó con la descripción de las grandes dinámicas económicas que prevalecen a nivel mundial, y como si hiciera zoom a través de un Google Earth económico, después abordó la realidad latinoamericana y la coyuntura argentina. El economista, que fue asesor del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y docente en la Universidad de Buenos Aires (UBA), no tuvo dudas en señalar que los países asiáticos son el futuro, y que es en esa región donde naciones como la Argentina deben poner el ojo para buscar oportunidades.
El futuro está en Asia. “El mundo va a ser de China e India, como lo fue en el pasado. Hay que recordar que estas naciones llegaron a ser en la antigüedad el 50 por ciento del PBI internacional y que sólo en los últimos siglos entraron en una crisis. Pero hoy son el 40 por ciento de la población mundial y en el 2020 representarán el 30 por ciento del PBI internacional”, destacó Bulat. El crecimiento verificado en las últimas décadas por los dos colosos de oriente implica que sus sociedades se transformaron en gigantescas aspiradoras que demandan alimentos y minerales para poder sostener sus economías industriales. “En China se abre un McDonalds cada cuatro días, es el principal mercado automotriz con una venta de 10 millones de vehículos por año y su población busca comer cada vez más carne; por eso consumen tanta soja ya que con ella alimentan sus pollos y chanchos”, describió el presentador de C5N. Esta demanda insaciable de materias primas, o commodities según el léxico utilizado por los economistas, generó un cambio de 180 grados en la economía del planeta que obligó a reformular conceptos que se creían verdades inmodificables.
“El mundo cambió. Antes lo que le pasaba a Estados Unidos, Europa o Japón nos afectaba de manera directa; pero ahora no es importante lo que ocurre en los países centrales”, destacó Bulat, quien señaló que esta realidad queda reflejada en el hecho que actualmente es más conveniente comercializar materias primas que productos industriales, bienes que son justamente elaborados por China e India a un costo muy bajo para alimentar la marcha de sus economías.
“Las commodities ahora valen más que los productos industriales. IBM y Hewllet Packard dejaron de elaborar computadoras porque para ellos el hardware ya no era más un negocio”, afirmó el economista, y dijo que esto implica que el resto de los países deberán competir con ideas, la materia prima que requieren, por ejemplo, rubros de alta complejidad como el software.
Esta emergencia de Asia ha beneficiado en especial a regiones y naciones ricas en materias primas. “Es espectacular para Argentina que el mundo sea distinto. Hay pocos países como nosotros que produzcan alimentos por encima de los que necesita su población”, dijo Bulat. La tracción de China e India explica en buena medida porqué Latinoamérica experimentó en la última década el mayor crecimiento de su historia, un viento de cola que, según el economista, continuará soplando durante varias décadas.
Un cambio de modelo. El zoom del imaginario Google Earth económico de Bulat finalmente se posó en la Argentina. Apoyado en un arsenal abrumador de estadísticas y gráficos, el periodista demostró que muchas variables clave, como el superávit fiscal y la emisión monetaria (una acción que si no está respaldada en reservas genera inflación), comenzaron a deteriorarse alrededor de junio del 2011. Esta fecha marcó el agotamiento del modelo económico nacional, basado en el estímulo al consumo.
Los gráficos de las pantallas planas desplegadas en el salón del Vista demostraron que los problemas de la Argentina derivan de una mala administración, un hecho manifestado en la desaparición del superávit fiscal que existió del 2002 al 2011. El economista dijo además que el país tiene una deficiencia estructural en su mercado energético, y que es necesario cortar rápidamente con los subsidios.
“Estamos subsidiando un consumo de energía que no tenemos. La electricidad debería ser más cara y en las casas habría que moderar su gasto. Esto es preferible a que tengamos que cortarle el suministro a las industrias, una medida que yo no apoyo”, destacó.
Bulat advirtió que la inflación podría ser mayor en los próximos meses. “En los últimos dos meses hubo más emisión monetaria, y esta es la manera en la que se está financiado el déficit”, afirmó. El conductor de C5N, que también es columnista de varios diarios de Buenos Aires, dijo que el índice elevado de precios es una anomalía, ya que la mayoría de los países del mundo, salvo el caso de Venezuela, exhiben porcentajes bajos que promedian el 5 por ciento anual.
“El modelo económico dio hasta donde podía dar y hay que cambiarlo. La decisión adoptada a partir del 2008 fue promover el consumo y estirarlo todo lo posible”, destacó, y agregó: “tenemos que exportar más e ir hacia una devaluación ordenada. Brasil lo hizo recientemente en un 40 por ciento y no hubo mayores problemas. Por ahí hay resistencia de hacerlo porque los argentinos tenemos aún la experiencia traumática del 2002. Pero en ese momento estábamos endeudados en dólares y esta no corresponde a la situación actual”.
Más allá de las recientes turbulencias en la economía nacional, para Bulat Argentina tiene un gran futuro ya que la demanda asiática seguirá en ascenso y el país conserva puntos fuertes, como la solidez de los bancos y la recuperación del sector industrial. Para eso llamó a no esperar escenarios catastrofistas pero tampoco en creer que todo está bien.
“Si nosotros no hacemos las correcciones éstas se van a hacen solas y será peor”, cerró el economista.

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