Las múltiples formas de la madera

A la hora de efectuar el proceso de fabricación de un elemento determinado, la materia prima es fundamental. Pocos materiales son tan nobles, fieles y útiles como la madera por lo que, aquellos que viven de su explotación, conocen en forma detallada las posibilidades que presenta.

Gustavo Flores, es el dueño de "Carpintería Flores": una fábrica de todo tipo de objetos en distintos estilos de madera.

Allí, se realizan diversos muebles macizos y melamínicos, entre ellos muebles, sillas y mesas, para oficinas y viviendas particulares. "La madera tiene una vida útil impresionante", ponderó el industrial, quien recorrió los tramos de su vida en la entrevista e hizo hincapié en los momentos más relevantes de su joven pero experimentada labor.

Gustavo nació en 1975 en la localidad de Villa Maza, provincia de Buenos Aires, pero su infancia y adolescencia transcurrió en tres lugares: Trenque Lauquen, Catriló y Santa Rosa.

El muchacho realizó sus estudios primarios en el pueblo pampeano mencionado y los secundarios en un establecimiento de educación técnica industrial de la capital provincial, donde adquirió sus conocimientos aplicados años más tarde para poder vivir. Cuando terminó sus estudios obligatorios, Flores comenzó la carrera de Contador Público General en la Universidad Nacional de La Pampa (Unlpam) aunque abandonó un año después para trabajar por su cuenta en el ámbito industrial. "En ese momento, tuve la posibilidad de empezar a trabajar en una fábrica de aberturas de madera en el Parque Industrial por lo que allí comenzó mi vida de carpintero y fabricante", rememoró.

Durante esos años, empezó a incursionar en las múltiples posibilidades de la madera. Conoció el cedro, el roble y caldén, y a través de la experiencia adquirida, mayores conocimientos. "Dos años después, la fábrica cerró, y comencé a trabajar en un nuevo proyecto", anticipó.

Exposiciones.

Esa nueva puerta laboral significaba la posibilidad de abrir un nuevo taller para la realización de otros objetos de madera.

Fueron seis años los que Gustavo transcurrió en ese trabajo que, según sostuvo, le dio otras formas de trabajar la madera y desarrollar elementos de todo tipo. "En realidad, mi especialidad, siempre fueron las aberturas, eso nunca lo cambié, pero con los años me animé a fabricar distinto tipo de amoblamientos", amplió.

En la entrevista, Flores asumió que existen diferencias entre los realizadores de aberturas en madera o de aluminio y

PVC. "Son grandes las diferencias que existen entre ambos materiales ya que son distintos mercados", reconoció. Y caracterizó a las aberturas de madera como materiales muy "útiles y fieles" para las construcciones de viviendas y comercios, y a las de aluminio o PVC como relevantes en relación a la calefacción. Para el industrial, ambas materias primas son muy diversas pero tienen "condiciones verdaderamente positivas".

Gustavo comenzó, a los 20 años, a trabajar solo. Inauguró, en el patio de la casa de su padre, su primer taller y por medio de un amigo adquirió, a través de la solicitud de un crédito, la mitad de las máquinas que tiene en la actualidad para desarrollar cada una de la labores.

"Desde ese momento mantengo el mismo estilo de trabajo: hoy fabrico muebles macizos y melamínicos como por ejemplo mesas, sillas, muebles para televisores, de cocina y habitaciones", enumeró. Además creó todo tipo de elementos que fueron desde aberturas de madera y bajo mesadas hasta mástiles, camiones de juguetes, ruedas y sillas de pequeño tamaño que mostró en exposiciones especializadas.

Hoy, como materia prima, utiliza cedro, caldén, roble, pino, palo chico y paraíso. "Estos materiales los consigo en dos lugares puntuales: Córdoba y Santa Rosa", señaló. Para Flores, la melamina tiene múltiples variedades por lo que permite la realización de una gran cantidad de productos.

Moldes.

Por otra parte, el industrial definió el proceso de fabricación como "muy simple" ya que comienza con la compra de las maderas que luego encuadra, corta y arma en base a los moldes. "Los troncos de los elementos macizos se cepillan, encuadran, dejan secar y se le da la moldura que se busca", detalló. De esta manera, generalizó que, mediante este proceso, realiza la mayoría de los productos para amoblar comercios o viviendas particulares.

"Carpintería Flores" vende sus materiales a una diversa gama de clientes como por ejemplo particulares, especialistas y empresas constructoras. Asumió que, todas sus fabricaciones, se venden al mercado interno de la provincia y que no decaen en la actualidad aunque la paralización de la obra pública perjudica su trabajo. En su pequeña y mediana empresa, Gustavo cuenta con dos operarios con los que trabaja de lunes a sábados. "Estamos conformes con lo que hacemos, somos variados, y así nos definimos", completó Flores.

Sillas de 2 por 6 centímetros.

Flores fabricó un par de ruedas para carretillas que, con el correr del tiempo, dio a conocer en diversas exposiciones. También creó bafles de madera para músicos y barras torneadas.

"La experiencia de las barras fue única ya que era la primera vez que torneaba", recordó. Y amplió que fabricó sillas de diversos tipos de madera, de dos por seis centímetros, para otra muestra que, a su vez, ganó un premio. Para Flores, "es algo particular fabricar este tipo de objetos, nos divertimos y aprendemos día a día".

Comentá la nota