El juez Guillermo Müller, quien benefició a Ricardo Pablo Olmos con el arresto domiciliario -imputado por el homicidio del empleado bancario, Sebastián Fernández y quien se encuentra prófugo-, el año próximo revisará las sentencias de los jueces penales que sean impugnadas a pesar de que los juristas que recientemente lo examinaron le afirmaron al Consejo de la Magistratura que su examen “demostró poquedad”.
“En la exposición oral demostró poquedad”, señala el informe elaborado por los juristas que examinaron a Müller la semana pasada en Trelew, durante el concurso para ocupar el cargo de juez de Cámara de Comodoro Rivadavia y al cual accedió por el voto de la mayoría de los consejeros, cuyo resultado fue de 8 a 3. La minoría se inclinó por declarar desierto el concurso.
En otro tramo del informe, los juristas indicaron que el postulante “demuestra no administrar razonablemente los conceptos de teoría del delito en punto a la participación criminal, desconociendo en qué consiste la autoría mediata y los criterios de determinación de la autoría”.
“Tampoco acertó a caracterizar el problema del sexo oral en el C.P. y no supo describir el delito del artículo 125 del mismo texto. Respecto de la reincidencia, el aspirante se limitó a una parca caracterización del instituto pero no acertó a responder los interrogatorios de la mesa respecto del tema de la caducidad de los registros”, agregaron.
No obstante, al momento de la votación, los consejeros Juan Carlos Bouzas, Oscar Atilio Massari, Roberto Ernesto Lewis, Jorge Pfleger, Eduardo Carlos Palacios, Dante Mario Corchuelo Blasco, Jorge Daniel Cabrera y Leonardo Marcelo Pitcovsky se inclinaron por la afirmativa. Por la moción de declarar desierto el concurso, en tanto, votaron Cristina Isabel Jones, Jaime Gruskin y Alba Susana Celano.
Jones dijo que conoce desde hace mucho tiempo a Müller y que no duda de sus aptitudes, “pero en el examen no pudo demostrarlo. El juez de Cámara revisa sentencias de otros jueces, por eso se le exige bastante más que a un juez penal. Comparando su examen con el de la doctora Reyes (quien concursó para juez penal de otra circunscripción), aquél se ve muy superior al de Müller”.
“No fue satisfactoria la parte escrita y en lo técnico no alcanza si no se pueden demostrar los conocimientos. Y su examen fue lineal, básico, sin el vuelo que se pretende de quien revisa el trabajo de otros jueces”, agregó. Por eso ella fue una de las consejeras que propuso que se declarara desierto el concurso.
Gruskin, en tanto, coincidió con Jones en que “al seleccionarlo se estaría premiando su constancia para mantenerse en el Poder Judicial. Creo que no está en condiciones de revisar las sentencias de otros jueces, no tiene el vuelo jurídico necesario que se pretende para un camarista”.
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