A pesar de que nueve de cada diez personas está a favor de la portación
El debate por la tenencia de armas en los Estados Unidos volvió a ser tapa de todos los diarios tras la masacre del último domingo en un templo de Wisconsin.
Con dos tragedias similares en menos de un mes la facilidad para portar armas en el país se convirtió en un dilema.
De acuerdo con una encuesta de la consultora Angus Reid Public Opinion publicada ayer en Nueva York, nueve de cada diez estadounidenses apoya el derecho a portar armas que está recogido en la Segunda Enmienda de la Constitución, aunque casi la mitad defiende la aprobación de leyes más estrictas.
El 49% de los estadounidenses cree que las leyes sobre armas de fuego en su país deberían ser más estrictas, opinión que comparten el 71% de los encuestados que se identificaron como demócratas y el 46% como independientes.
Sin embargo, entre los entrevistados que se identifican como republicanos y poseedores de armas de fuego, la mayoría defiende que se mantenga la actual regulación o incluso que se promulguen nuevas leyes menos estrictas.
La encuesta se conoce días después del tiroteo del pasado domingo en un templo sij en Wisconsin, en el que murieron 7 personas, incluido el atacante, y el ocurrido el 20 de julio en un cine de Denver, que dejó 12 muertos y 58 heridos.
El presidente de los EE.UU., Barack Obama, reconoció que tiroteos como el de Wisconsin ocurren “con demasiada regularidad” y aseguró estar dispuesto a examinar “formas adicionales” de reducir la violencia.
Según el estudio, en la actualidad el 46% de los estadounidenses están satisfechos con la regulación federal relacionada con la propiedad de armas de fuego, frente a un 43% que responde no estar satisfecho.
La encuesta también revela que el 58% de los entrevistados –lo que supone un avance de 7 puntos porcentuales con respecto a enero– apoyan la idea de permitir a ciudadanos que cumplan ciertos requisitos llevar armas ocultas.
El sondeo también revela que poco más de siete de cada diez personas, el 73%, creen que sólo la policía y otras personas autorizadas deberían tener acceso y utilizar los rifles semiautomáticos AR-15.
Hasta la fecha, ni el presidente Obama ni su rival republicano en las elecciones de noviembre, Mitt Romney, se expresaron a favor de restringir la posesión de armas, a pesar de los llamamientos que se hicieron desde diferentes frentes.
El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, lidera un grupo de medio millar de primeros ediles “en contra de las armas ilegales”, que abogan desde hace cinco años por cambios legislativos que ayuden a frenar el tráfico ilegal de armas.


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