Aguas negras y verdosas, tipo cloacales, con olores nauseabundos y vida cero son el nuevo panorama descubierto ayer por Sergio Saltz.
El pronóstico no se hizo esperar. Durante la jornada de ayer, los especialistas encargados de realizar el monitoreo de rutina detectaron que “la mitad del embalse de Río Hondo estaba sin oxígeno, con aguas negras y verdosas, tipo cloacales, con olores nauseabundos y vida cero”.
El diagnóstico lo realizaron especialistas del Comité de Cuenca, quienes afirmaron que el panorama es “bastante desalentador”.
En este contexto, uno de los biólogos manifestó que “hoy por hoy, la situación es complicada, especialmente desde el Salí hasta el Troncal”.
Sergio Saltz, dijo que en Las Termas de Río Hondo el nivel de contaminación se percibe en la zona del autódromo, el club naútico, rincón de Atacama, entre otros.
“Desde los 300 metros ya se percibe el olor cloacal. Volví realmente deprimido”, confesó el especialista, en diálogo con Nuevo Diario.
Desde su punto de vista, la situación tiende a empeorar, ya que desde la provincia de Tucumán las industrias están en plena producción.
Sus conceptos, coinciden con lo manifestado por el ingeniero Juan Carlos Targa, quien agregó que “una vez que los desechos ingresan al embalse no hay vuelta atrás. Lamentablemente es lo que más temíamos. Además el grueso de la zafra está por venir y es casi imposible frenar”.
“No tiene retorno”.
Dijo que “la situación está complicada y más allá de informar la problemática a Tucumán, el daño ya no tiene retorno. Tenemos que esperar que el embalse renueve los niveles de agua con la lluvia”, se lamentó.
Por su parte, Sergio Saltz, manifestó que de continuar el mismo panorama “el embalse tiende a ser una gran cloaca” ya que el ingreso de deshechos industriales superan la capacidad de absorción.
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