Unicef (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia) se quejó ayer porque mientras la ayuda bélica fluye a Siria, la comunidad internacional sigue retaceando los recursos necesarios para afrontar la situación humanitaria.
Unicef sostuvo que para desarrollar los planes de asistencia se necesitan 18,8 millones de dólares, pero que hasta ayer sólo se habían recibido 7,7 millones. Unicef y entidades asociadas llegaron con ayudas y asistencia a más de 100 mil personas y, de ellas, el 90% son niños, señaló Guerrera. Mientras, desde Londres, se informaba que los Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña decidieron involucrarse “directamente” en el conflicto si se emplean armas químicas o existe riesgo de que estas caigan en “manos indeseables”.
Más de 32 mil menores de edad recibieron ayuda y servicios de instrucción, mientras la asistencia se extendió a otras franjas con al aporte de elementos de primera necesidad, como agua y alimentos. Guerrera citó a Damasco, zonas rurales, Homs, Alepo y dijo que en Jordania, Líbano, Irak y Turquía, países que reciben a refugiados sirios, el aporte de Unicef está concentrado en la entrega de alimentos, agua y elementos sanitarios.
A todo esto, el primer ministro británico, David Cameron, y los presidentes de Estados Unidos, Barack Obama, y de Francia, François Holland, renovaron las advertencias a Damasco sobre la eventual utilización de armas químicas y señalaron que la línea de no intervención directa en el conflicto sirio puede ser “revisada” en cualquier momento. «


Comentá la nota