El excendente en pesos provocado por la mayor emisión monetaria y el cepo al dólar impulsaron las colocaciones, pero el 54% son fondos del Estado
"El incremento de los fondos del sector público es en parte reflejo del fuerte financiamiento que está dándole el Banco Central [BCRA] al Tesoro", opinó Andrés Méndez, analista de la consultora AMF Economía.
Según los datos del BCRA, los depósitos en pesos a plazo del sector público crecieron $ 44.000 millones, mientras que los del sector privado aumentaron 38.000 millones. El incremento que registraron las colocaciones del sector público es todavía más relevante si se considera que, a comienzos del año, apenas sumaban 55.000 millones, contra 110.000 millones del sector privado.
Sin la posibilidad de comprar dólares, los ahorristas privados no sólo incrementaron en un 37,5% sus colocaciones a plazo, sino también sus depósitos a la vista (en caja de ahorro y cuenta corriente), en un 13,4%. En contrapartida, en el sector público, casi la mitad del crecimiento que tuvieron los plazos fijos (de 87,9% en el año) lo explica el traslado a plazo de fondos que estaban depositados a la vista.
"Del Banco Central aconsejaron a todos los organismos públicos que en lugar de poner su dinero en cuentas a la vista lo hicieran a plazo fijo, contratando plazos fijos precancelables", confió a LA NACION una fuente de un banco público, que pidió no ser identificada. "Así, si necesitan los fondos pueden disponer de ellos", explicó.
Según señala Alejo Espora, coordinador de estudios macroeconómicos del Banco Ciudad, el traslado de fondos públicos a plazos fijos era "un truco habitual" que se usaba ya en la época del ex presidente del Central Martín Redrado, para maquillar en las estadísticas la expansión monetaria. Previamente a la reforma de la Carta Orgánica que se hizo en marzo, el BCRA tenía una meta para medir la expansión de dinero de la economía, que estaba dada por la sumatoria de los billetes y monedas en poder del público y el depositado en cuentas a la vista en los bancos (el M2, según la jerga de los economistas). De esta forma, todo el dinero que pasaba de cuentas a la vista a plazo fijo morigeraba la suba del M2.
"Antes se hacía por unos días sobre el final de trimestre, pero ahora no hay programa monetario que lo justifique", opinó Espora. Aunque otro economista que pidió no ser identificado fue más directo: "Creo que se intenta suavizar un poco el M2 porque estaba subiendo tanto que les dio pudor".
Aun así, pese al trasvasamiento de fondos a plazo fijo, los números reflejan indefectiblemente la mayor inyección de pesos por parte del Banco Central. Según destaca Méndez, el M2 total (contabilizando los fondos del sector público, como los del privado) está creciendo al 35%, pero el M2 público avanza a más del 50 por ciento.
PRESOS DEL CEPO
"De la inyección de pesos que está haciendo el Banco Central, más de la mitad son transferencias al Tesoro, y el resto, compras de dólares también para pagarle al sector público. Con lo cual, el 90% de la emisión está vinculada al sector público", detalló Espora.
El cepo cambiario, en tanto, está haciendo que los depósitos privados en pesos estén creciendo a ritmo constante.
"En el pasado -explica Nicolás Bridger, economista de Prefinex-, los inversores poco sofisticados veían a los dólares y a las colocaciones a plazo fijo como alternativas financieras, lo cual hacía que ante un incremento de la devaluación esperada las colocaciones a plazo se reduzcan o los bancos ofrezcan una mayor tasa para compensar a los ahorristas. Pero ante las restricciones a la compra de dólares, estos mecanismos dejan de operar y los ahorristas vuelcan sus ahorros a la única alternativa que les queda."
El crecimiento de los plazos fijos está manteniendo así las tasas sin grandes variaciones, pese a que hacía algunas semanas no pocos economistas estaban previendo un salto en el costo del dinero en el segundo semestre del año. La tasa Badlar, la que convalidan los bancos por sus plazos fijos de más de 1 millón de pesos, y que sirve de referencia para el resto de las tasas del sistema, se mantuvo esta semana estable en torno al 14% anual. De continuar el nivel de emisión de pesos, es difícil prever un cambio en la tendencia de las tasas..
Del editor: qué significa.
La gente vuelca sus pesos a los bancos por la falta de opciones, pero también hay un fuerte impacto de la emisión.

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