Hay diversas versiones de por qué decidió no asistir a la Casa Rosada
Antonio Caló no quiso ir a la Casa Rosada. Antes de emprender viaje al interior del país, junto con su esposa y sus dos hijos, ya conocía la fecha del encuentro que mantuvo anteayer Cristina Kirchner con un numeroso grupo de sindicalistas que respaldan su candidatura para liderar el sector de la CGT que se opone a Hugo Moyano.
En la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) había anoche dos versiones sobre el faltazo. Estaban los que decían que no asistió para respetar la institucionalidad y que el representante metalúrgico sea Juan Belén, el hombre del gremio en el consejo de la CGT. Este apego por las reglas no se respetó durante años en reuniones del consejo cegetista, en el que Caló ocupó en más de una oportunidad el sillón de Belén.
La otra versión sostenía que Caló no estaba del todo de acuerdo con escenificar tan de pronto la alianza con el Gobierno. Para el metalúrgico quedan aún cabos por atar. Por ejemplo, le hubiera gustado que le garanticen una mejora en el impuesto a las ganancias y en las asignaciones familiares, algo que aún no sucedió.
La ausencia de Caló en la Casa Rosada le provocó más de un cortocircuito entre sus aliados del antimoyanismo. Ayer, hubo dirigentes vinculados a "los Gordos" (representantes de los grandes gremios) que lo criticaron. No descartaban que un sector pretenda impulsar la candidatura de otro compañero, algo que posiblemente se debata hoy en la misma sede de la UOM.
A Caló no los desvive encabezar la CGT. Lo manifestó más de una vez al condicionar su candidatura y expresar otras ambiciones sindicales que nada tienen que ver con la central obrera. Su deseo es mantenerse en la UOM, donde se formó a la sombra del legendario Lorenzo Miguel..



Comentá la nota