Un pormenorizado trabajo dirigido a resguardar y proteger una de las vertientes bases que abastecen al cauce del Salto Encantado se terminó recientemente en la chacra del colono Jorge Borysiuk, donde -también- se protegió dos nacientes que funcionan como tajamares con cultivo de piscicultura. Fueron cercados con alambrado y se plantaron árboles nativos en los bordes; se generaron bebederos elevados para los vacunos y piletones con chupetes para los porcinos criados por la familia de colonos.