“Nos abrazamos y lloramos, porque después de recorrer tantos kilómetros y analizar la situación son muchas las sensaciones que nos conmueven al lograr cristalizar el objetivo de ayudar a nuestros hermanos chaqueños”, reveló Martín Rodríguez, coordinador de la ardua tarea en nuestra ciudad.
para seguir ayudando a las familias Wichis, Tobas y campesinos que atraviesan una triste situación: “Porque nada alcanza para seguir contribuyendo con tanta desnutrición, enfermedad e indigencia” reflexionan, recordando las carencias e innumerables dificultades, como la falta de agua y luz. “Acampamos en esta lejana región del país donde la sequía, el viento y el intenso calor -a raíz de las altas temperaturas- no nos impidieron cumplir con nuestra misión”, enfatizó.
EL REPARTO DE ALIMENTOS
Acto seguido, explicó que “luego de haber recorrido unos cuantos lugares, analizamos las circunstancias de los pobladores más necesitados para entregar con equidad los alimentos transportados. Para realizar esta tarea recibimos la ayuda de maestros y pastores que guían el trabajo monte adentro para entregar las donaciones mano a mano y choza por choza”, aseveró el entrevistado que reiteró su agradecimiento a la comunidad pehuajense.
LA BANDERA Y EL HIMNO NACIONAL ARGENTINO
“Mientras tanto, en un mástil de tronco, izamos la Bandera Argentina y cantamos el Himno Nacional Argentino -prosiguió narrando Martín-. Nos abrazamos y lloramos, porque después de recorrer tantos kilómetros y dialogar con la gente son muchas las sensaciones que nos conmueven al lograr cristalizar el objetivo de ayudar a nuestros hermanos chaqueños” destacó, notificando que al concluir con el reparto descansarán unas horas para regresar el fin de semana a nuestra ciudad.
EL CONTIGENTE VOLUNTARIO
A continuación dialogamos con la licenciada en psicología Cristina Ballesteros, integrante del contingente voluntario, que también expuso sus consideraciones, destacando la inolvidable experiencia junto a los pehuajenses.
"¡Qué vasta es la Argentina! En estos momentos (las 20:00) seguimos repartiendo las donaciones en el medio del monte. Esto nos permite conocer a los pobladores agradecidos que nos reciben con una bendición y con un fuerte abrazo” reveló, especificando en los hábitos y costumbres de la gente del lugar: “Son hermanos que viven en chozas de adobe muy precarias soportando todo el año elementales carencias” describió, remarcando las comodidades que en ocasiones no sabemos apreciar.
SOLIDARIDAD PEHUAJENSE
En este sentido, valorizó la acción de Martín Rodríguez como la solidaridad de los vecinos que contribuyeron en la campaña acercado su granito de arena.
“¡Qué importante que tengan en Pehuajó gente tan solidaria, merece el mayor de mis respetos! Porque si cada uno en su pueblo pudiera realizar estas acciones, seguramente la situación de la Argentina sería otra, entonces, es una obligación de quienes tienen más recursos colaborar con los que menos tienen”, reflexionó al finalizar.
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