En la mira de la rosada

La provincia de Chubut avanza en la colocación de deuda por 250 millones de pesos, la cual se haría a una tasa promedio de entre el 10 y el 20%; tal como se confirmó al cierre de la pasada semana.
En la presentación hecha en Buenos Aires asistieron inversores como Federico Isenberg, de BNP Paribas, el director de Banca de Inversión de Puente Hermanos, Gonzalo Vallejos o Alejandro Henke, de Proficio Investement que actualmente asesora a Chubut y que oportunamente fue Director del Banco de Córdoba.

La ministra de Economía del Chubut, Gabriela Dufour que el jueves hizo la presentación en Buenos Aires ante esos inversores financieros y representantes de bancos donde expuso las principales características de Chubut desde el punto de vista económico, financiero y productivo, indicó en ese momento que son los posibles inversores que harán la colocación de las letras por 250 millones de pesos.

En tanto, el gobernador Martín Buzzi confirmó “que son los lugares a donde vamos a ir a colocarlos y obviamente a obtener el financiamiento haciendo este by pass necesario que estamos teniendo en la provincia”.

Lo llamativo es que en el mundillo político dicen que el presidente de Casa Puente, Federico Tomasevich, es considerado en la Casa Rosada como el responsable de diagramar la ingeniería financiera para hacer posible la colocación de deuda de dos gobernadores con aspiraciones presidenciales: Daniel Scioli y José Manuel De la Sota. Una asistencia que enfureció al oficialismo.

Tomasevich tiene 36 años y heredó la famosa casa de cambio, que fue fundada en 1915, y manejada por su abuelo y su madre hasta que se hizo cargo del negocio. En rigor, hoy se trata de un grupo financiero formado por más de una docena de compañías. Casa Puente mueve un volumen de operaciones de u$s 4.000 millones al año y maneja activos por u$s 2.000 millones. Al menos, esos son los números que declara.

La bronca del gobierno con Tomasevich es previsible. Su auxilio financiero a dirigentes que aspiran a suceder a Cristina Kirchner acaso encabeza la lista de ofensas imperdonables del kirchnerismo. En medio de un año complejo en lo económico, y sin la posibilidad -al menos, hasta el momento- de una re reelección de la Presidenta, la estrategia del kirchnerismo es ahogar financieramente a sus probables rivales para tenerlos bajo control, en lo posible hasta el 2015. Tomasevich se encargó de darles un poco de aire tanto a Scioli como a De la Sota. Con el antecedente de haber sido agente colocador también para el gobierno de Mauricio Macri. En este escenario no se comprende mucho como es que Chubut fue a parar al mismo lugar. ¿Habrá sido una coincidencia desafortunada o algun mal asesoramiento? Habrá que ver como responde entonces el Ejecutivo Nacional que tan amablemente llamó a Buzzi hace unos días para autorizarle a emitir letras que ahora negociará con el enemigo, dicen.

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