Gioja hizo un repaso de la gestión al frente de la gobernación de San Juan. Habló del estado original de la provincia en 2003 y cómo fue cambiando el perfil hasta llegar al acual momento. Marcó que tiene dos objetivos para estos cuatro años: el túnel por Agua Negra y potenciar la actividad productiva de distintas áreas.
Con el recinto legislativo completamente lleno y atentos siguieron el discurso que tenía seis carillas.
A modo de proyección en el futuro sostuvo que “en estos cuatro años finales al servicio de la provincia me comprometo a poner todo mi empeño en dos grandes espacios de gestión. En primer lugar, acometer a las grandes obras que signarán nuestro futuro, como la terminación del dique Punta Negra, el inicio de Tambolar y la concreción de ese preciado sueño que es el Túnel de Agua Negra”. Asimismo agregó que “el segundo gran espacio de gestión se refiere a profundizar nuestras políticas de desarrollo de la minería no contaminante, la producción de energías alternativas, el apoyo irrestricto a los emprendedores, y el esfuerzo redoblado por penetrar mercados a lo largo y a lo ancho del mundo”.
Con un neto tono de corte político aseveró que “si el pueblo sanjuanino me ha honrado con un nuevo y último mandato es porque está de acuerdo que el camino de desarrollo de San Juan es sólo de ida. Y así como no hay atajos porque todo debe hacerse con mesura y equilibrio, créanme: no hay regreso al pasado”.
La primera parte del discurso del gobernador José Luis Gioja sirvió para hacer un recorrido histórico de cómo llegó a la conducción de la provincia y los resultados obtenidos en el primero y segundo mandato. Es por ello que tomó como referencia los problemas económicos que tenía la provincia y el país. “Cuando asumió por primera vez tuve la terrible conciencia de que llegábamos con las manos vacías”, afirmó al recordar sus primeras vivencias al mando de la provincia.
Al hablar de aquellos tiempos sostuvo que “sólo teníamos una convicción que es la del cambio”. En alusión al ex presidente Néstor Kirchner afirmó que “en este momento teníamos una profunda sensación de que el proyecto de país que soñaba, aquel flaco, tozudo, valiente y animoso de la Casa Rosada, era el mismo proyecto nuestro”, remarcó ante el aplauso de los presentes en el recinto legislativo.
Al hablar de los cambios que se produjeron remarcó que “allá por abril o mayo del 2003 una palabra llegó para borrar el odioso divorcio entre la sociedad civil y el Estado. Una palabra llegó a aplacar los sectarismos, que logró apaciguar las reyertas, e incluso logró espantar a los agoreros, que parados desde la vereda del frente con las manos en los bolsillos, nos auguraban canalamidades de todo tipo. Fue la palabra esperanza”, el público por primera vez se puso de pie y aplaudió sin cesar a Gioja.
Al recordar el tiempo que pasó Gioja marcó que “ha llegado el momento de comprender que el concepto de primer mandatario no significa el que más manda, sino “el primero en tener que cumplir con el mandato.... No implica prebendas sino responsabilidades. No proporciona salvoconductos a la salvación sino esfuerzo”.
Es por eso que reconoció que al final del primer mandato “San Juan tenía otra caray veíamos la luz al final del túnel”, de hecho con el segundo mandato la situación se de cambio se fue consolidando hasta llegar al momento actual.
Esto se vio fortalecido por la serie de obras que se inauguraron en la provincia y por el actual desarrollo económico.


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