Por primera vez desde que asumió sus funciones el 9 de enero en medio de la peor crisis que recuerde la historia de la salud pública de Santa Cruz, el ministro de esa cartera, Daniel Jorge Peralta, arribó a Caleta Olivia para reunirse con los directores de hospitales públicos de la Zona Norte. En un breve discurso con presencia del periodismo, hizo una valoración criolla de quienes tienen “el coraje” de acompañarlo en este difícil momento y se quedan “cuando no hay asado, sino mate cocido”.
Caleta Olivia (agencia)
La reunión de Peralta con los directores de nosocomios de Caleta, Truncado, Las Heras, Los Antiguos y Perito Moreno comenzó a media mañana en el auditórium del Hospital Zonal de esta ciudad. Más tarde recibió a representantes de cooperativas que prestan distintos servicios en esos ámbitos.
En la ocasión, ya sumada la presencia del intendente José Manuel Córdoba y miembros de su gabinete, puso en funciones a Víctor Daniel Barrientos en el cargo de director general administrativo del hospital caletense, quien ejercerá funciones ad-honorem (percibe un salario como jubilado estatal), a excepción de viáticos por comisiones de servicio.
Cabe destacar que el ministro también estuvo acompañado por los subsecretarios de Salud, Daniel Santiago, y de Finanzas, Juan Tureuna.
Fue en ese marco donde elogió a los integrantes de su equipo de trabajo y trajo a colación los dichos de un amigo que le dijo que “cuando hay asado faltan platos, pero cuando hay mate cocido, sobran tasas”, frase que sonó como un tiro por elevación a funcionarios que renunciaron o no aceptaron cargos en esta y otras carteras provinciales.
En ese sentido, requirió que toda la comunidad hospitalaria aporte su esfuerzo “para poner a la salud pública en el lugar que se merece y del que nunca tenía que haber salido”.
Reconoció que la tarea no es fácil pero “hay que ponerle el pecho a las balas” y por ello volvió a elogiar a sus colaboradores que decidieron acompañarlo a sabiendas “que no hay asado sino mate cocido”, reiteró.
Asimismo, se mostró confiado en que se superará el difícil trance sanitario, que no solo generó cortes de prestaciones de colegios médicos y farmacias a la Caja de Servicios Sociales, sino también éxodo de profesionales en hospitales y desabastecimiento de insumos.
Al respecto, estimó que “las cosas ya están planificadas y esperamos que en el próximo trimestre estemos hablando de otras cuestiones”, pero al mismo tiempo aseveró que “el esfuerzo tenemos que hacerlo entre todos, sin internas, sin hostigamientos y sin aprietes”.
“NO TENIAMOS TIEMPO”
Inmediatamente después de concluir el acto, Peralta respondió a requisitorias de Diario Patagónico, señalando entre otras cosas que cuando asumió hace veinte días tuvo que tomar medidas, entre ellas de orden económico “que para algunos fueron poco simpáticas” pero eran necesarias para atender el núcleo de un problema emergente.
Al respecto puso de relieve que en ese momento “no teníamos tiempo para el consenso” ya que “estábamos atrasados (en pagos a prestadores) y a la cola de los problemas”.
Indicó también que el panorama se ensombrecía aún más cuando se tuvo conocimiento de que se estaba ante la presencia del mayor éxodo de médicos en todas las localidades.
Al mismo tiempo, no dejó pasar por alto el ejemplo de un médico cirujano de Río Gallegos que a pesar de haber renunciado igualmente acudió a atender a un niño que afrontaba un caso complicado. El ministro destacó que este es el tipo de personas que se requieren en situaciones difíciles ya que además el citado galeno retiró luego su renuncia y además presentó una propuesta superadora para el servicio de cirugía del hospital de la capital santacruceña


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