El flamante Ministro de Salud de la provincia atravesó un momento de sumo nerviosismo cuando algunos manifestantes que protestaron por a situación del hopital Río Grande, lo interceptaron a la salida del nosocomio.
El flamante ministro de Salud, Andrés Díaz, se puso en la línea más caliente del reclamo que se realizó hoy en defensa del hospital público. Incomprensiblemente el funcionario provincial apareció en la puerta del hospital intentando dialogar.
Inoportuno para ofrecer explicaciones, el Ministro fue insultado y obligado a retirarse por parte de algunos manifestantes a los que les ganói el nerviosismo mientras que la mayoría de los manifestantes intentaban evitar que la situación se descontrolara.
Finalmente el funcionario pudo retirarse de la escena en una camioneta conducida por un nervioso conductor que en dos oportunidades estuvo a punto de chocar otros vehículos estacionados.
El Ministro había asistido al lugar acompañado por el Subsecretario de Salud y ambos abandonaron la zona como pudieron.
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