Mineros de Jujuy migran hacia el sur del país

En los últimos meses, unos 200 mineros de El Aguilar dejaron sus puestos de trabajo atraídos por las mejores condiciones laborales y salariales que ofrecen los emprendimientos mineros instalados en distintos puntos del país.
La migración parece no detenerse. Los hoteles céntricos de la ciudad de San Salvador de Jujuy se convirtieron en el escenario habitual en donde los “caza mineros” seleccionan personal con experiencia. Generalmente son los operarios de El Aguilar los que se imponen frente a los demás postulantes.

La alta capacitación de los trabajadores y la experiencia de años adquiridos en la mina de plata, plomo y zinc de la puna jujeña, les confiere a los mineros de El Aguilar el preciado título de mano de obra calificada y resistente para el duro trabajo bajo tierra.

Las condiciones de los obreros jujeños fueron reconocidas públicamente por Guillermo Bilardo, intendente de Perito Moreno -ciudad situada al noroeste de Santa Cruz-, en declaraciones que en un principio fueron interpretadas como discriminatorias y motivaron el repudio de la Legislatura jujeña. “Los mineros de las provincias del NOA tienen mayor preparación para el trabajo en los socavones, a diferencia de los patagónicos que no resisten más de quince días en esas duras faenas”, dijo el funcionario santacruceño en esa oportunidad.

Las mineras instaladas en San Juan y en la Patagonia son las que ofrecen los mejores salarios, reveló a El Libertario.com uno de los obreros que acabada de obtener un contrato como chofer de camión en el Sur del país. “Voy a ganar casi el doble y las condiciones de trabajo son muy favorables. El trabajo en las minas es muy duro acá en Jujuy o en cualquier lugar del mundo. No me asusta dejar a mi familia. Sé que pronto, con lo que gane, voy a poder darles a mis hijos un futuro mejor”, dijo entusiasmado.

Durante la primera mitad del año, un conflicto laboral entre los trabajadores de El Aguilar y la compañía minera, tuvo que ser dirimido en la Dirección de Trabajo de la provincia. El reclamo no sólo se limitó a lo estrictamente salarial, sino también a mejoras en las condiciones laborales en el socavón.

La amenaza de despidos pesó fuertemente en la decisión de los mineros que, a regañadientes, aceptaron un acuerdo que estuvo alejado de las pretensiones originales de los trabajadores.

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