Mineras chilenas quieren comprar el agua riojana

La venta de tierras riojanas a extranjeros, tanto en Laguna Brava como en Valle Hermoso comienza a cobrar nuevos ribetes, luego de conocerse que empresas mineras instaladas en Chile, evalúan desde el 2009, comprar agua a La Rioja para poder continuar con sus explotaciones.
Las cuencas chilenas son pobres para abastecer la alta demanda minera. Una nueva arista para analizar las posiciones políticas en torno a la ley de protección de glaciares y sobre la venta irregular de tierras en la provincia.

La actividad de la mega minería, con explotaciones a cielo abierto, demanda un uso intensivo de aguas. Las minas instaladas en lado chileno de la cordillera siempre supieron que enfrentaban un grave problema, porque las cuencas acuíferas son pobres para sostener tal demanda.

Por ese motivo, desde su instalación las diversas empresas mineras evaluaron diferentes alternativas ante la inminencia de quedarse sin agua para cubrir sus necesidades.

Dentro de las alternativas evaluadas, estaban, por un lado la posibilidad de desalinizar agua del Océano Pacífico y subirla hasta las minas cordilleranas. Proceso caro, que demanda gran infraestructura.

Pero la otra alternativa, involucraba a nuestro país, y más precisamente a La Rioja. La idea es sencilla, si no puedo traer agua del mar chileno, la traigo del otro lado de la frontera.

Firmas mineras como Codelco, Antofagasta Minerals (grupo Luksic) y Escondida (operada por BHP Billiton), junto a la primera plana política chilena buscaron alternativas en conjunto para abordar el problema.

Las primeras negociaciones con el Gobierno Argentino tuvieron lugar en el 2009. Medios trasandinos y organizaciones ambientales de nuestro país denunciaron las negociaciones. Y según el diario chileno Financiero, las conversaciones con el Gobierno de nuestra provincia han avanzado para proveer agua al proyecto minero Caserones.

La Ley de Glaciares

Desde Proyecto Sur, del diputado nacional Pino Solanas alertaron que detrás de esas negociaciones estaba la decisión de la presidenta Cristina Kirchner de vetar la primer ley de protección de glaciares.

Ayer martes, la Cámara de Diputados de la Nación logró la media sanción del proyecto de Ley de Protección de Glaciares impulsado por el diputado Miguel Bonasso.

Pero desde el oficialismo ya estaba previsto esto y montaron una estrategia para frenar la aplicación de la ley en caso de terminar sancionada en Senadores.

Por lo menos, eso deja traslucir la decisión de los gobernadores afines al kirchnerismo al salir a disputar a la Nación sus derechos sobre las zonas de glaciares y periglaciares ubicados en sus provincias.

Incluso, La Rioja aprobó la semana pasada su propia ley de protección de glaciares. Pero los detalles de la misma nunca trascendieron, porque aprovechando su mayoría el oficialismo la aprobó a libro cerrado.

Todo parece indicar que las negociaciones con Chile avanzaron bajo poncho, y la ley impulsada por Bonasso frenaría las pretensiones de exportar agua argentina al país trasandino.

La Venta de Tierras Riojanas

En forma paralela a esta disputa política, diferentes grupos de capitales extranjeros han comprado tierras en La Rioja. Desde la venta de Laguna Brava por Internet, hasta la venta de Valle Hermoso, cuestionada desde el Gobierno Provincial.

En ambos temas, más allá de las denuncias cruzadas de corrupción y actividades ilegales, tienen un punto común. El alto desempeño de esas zonas como cuencas acuíferas.

¿Estarán relacionado el hecho de que empresas mineras ofrezcan altos precios por agua argentina, a la compra de tierras riojanas por parte de capitales norteamericanos e italianos, o con las pretensiones de autoridades del Gobierno Riojano de inhabilitar esas transacciones y asumir la propiedad estatal de las mismas?

No hay respuestas aún. Pero sí una serie de hechos y dichos, que llaman la atención por la virulencia con que se plantean. Como las declaraciones pronunciadas el miércoles por el diputado nacional Paredes Urquiza, quien tildó al proyecto de protección de glaciares de Bonasso como “una locura”. Su principal argumentación fue que ninguna actividad podría realizarse en la cordillera riojana.

Lo único cierto hasta el momento es que el agua es y siempre ha sido un recurso estratégico. Y que como tal, las empresas mineras chilenas están dispuestas a pagar U$S 0,5 dólares por metro cúbico de agua riojana.

Un negocio de magnitud tal que es difícil dimensionar y puede despertar los más oscuros intereses. Todo un tema para seguir muy de cerca.

Comentá la nota