Los cuestionamientos a la actividad megaminera en el país debido a las consecuencias negativas que acarrearía a nivel socio-ambiental este tipo de emprendimientos, fueron destacados de manera sistemática por un grupo de profesionales de diversas áreas (geógrafos, especialistas en ciencias ambientales, abogados, sociólogos, analistas del discurso, economistas, periodistas) que conforman a su vez el Colectivo Voces de Alerta.
Guía para desmontar el imaginario prominero", se denomina el libro que condensa una serie de datos con el objeto de "deconstruir los discursos y los lugares comunes del imaginario prominero, desmontar y desactivar dichos 'mitos' (resaltados en negro) que sobre la minería a gran escala repiten cotidianamente y con total impunidad sus defensores más acérrimos, amparados en la escasa información y conocimiento que el argentino medio tiene sobre estos temas". A continuación se expondrán de forma textual, algunos de los conceptos esgrimidos en la obra mencionada.
Los que se oponen a la minería son fundamentalistas
Este tipo de tecnología extractiva implica que un solo emprendimiento abarque hasta mil hectáreas sólo para el área de mina -la que será completamente destruida-, llegando a remover hasta 300.000 toneladas de roca diarias, y empleando por día hasta 100 toneladas de explosivos, más de 100.000 litros de combustibles y decenas de toneladas de sustancias químicas de alta toxicidad. Se habla de "megaminería" metalífera hidro química, minería a gran escala orientada a la extracción de oro, plata, cobre y otros minerales críticos estratégicos.
La minería es motor de desarrollo que impulsa la economía nacional
El sector minero metalífero está casi totalmente orientado al mercado externo y su gran incidencia en la composición de las exportaciones contrasta notoriamente con su exigua relevancia en la estructura del PIB y en la proporción de ocupados en el sector. La prioritaria orientación al mercado interno es desplazada por un creciente esfuerzo exportador como factor dinamizador. Por otro lado, se verifica un retroceso relativo del sector industrial que genera mayor valor agregado, y cuya contrapartida es la creciente reprimarización generalizada del aparato productivo regional.
La minería genera empleo y crecimiento económico local
La minería de gran escala se caracteriza por ser una de las actividades económicas más capital-intensivas. Cada 1 millón de dólares invertido, se crean apenas entre 0,5 y 2 empleos directos. Minera Alumbrera auspiciaba la creación de 10.000 puestos de trabajo para ocupación de mano de obra directa. Durante la fase de construcción de la mina se crearon 4.000 puestos. Según la página de la empresa, en el yacimiento minero trabajan actualmente 1.800 empleados: 800 puestos de planta permanente y un promedio de 1.000 contratistas.
La minería crea muchos puestos de trabajo indirectos
La mayor parte de los bienes de capital (palas cargadoras, camiones, maquinarias, etc.) y muchos insumos son importados, lo cual origina empleo, pero en otros países. Las mineras radicadas en la Argentina tampoco generan encadenamientos o complejos productivos. Minera Alumbrera exporta un concentrado de cobre, oro y otros minerales sin especificar, generando empleo en los países de destino donde se refina e industrializa dicho concentrado. Se trata de empleos altamente dependientes del enclave exportador y con bajísimas tasas de reproducción.
La minería se instala en zonas postergadas, crea círculo virtuoso y eleva el nivel de vida de la población
Los procesos de encadenamientos productivos dinámicos a partir de la minería se dan únicamente en los casos de los países centrales (Estados Unidos, Canadá, Australia). El "crecimiento" de Minera La Alumbrera se ha dado en el contexto de una retracción de los niveles de actividad de la industria, la construcción y el sector agropecuario provincial a tal punto que, entre 1997 y 2002, mientras que la variación del valor agregado del sector minero se incrementó en un 11.353,3%, la industria sufrió una variación negativa del 22,1% y la construcción del 47,7%. No ha revertido el bajo costo salarial privado en Catamarca, que en 2010 registró un promedio 19,4% menor al promedio nacional.
Beneficios mineros se quedan en países donde se extraen minerales, contribuyendo al pago de impuestos
Las empresas mineras acogidas a este régimen no sufran el gravamen a los débitos y créditos bancarios, más conocido como "Impuesto al cheque". las regalías mineras se aplican sobre aquellos metales declarados y tipificados por la empresa minera, haciendo abstracción de otros subproductos y/o derivados (otros minerales) producto de la extracción. Las mineras también están exentas del pago de derechos a la importación y de todo otro impuesto por la introducción de bienes de capital y todo insumo relacionado con la ejecución de sus actividades. El Código de Minería declara que el Estado no puede explotar las minas y, por eso, les concede a los "particulares disponer de ellas como dueños".
Un proyecto minero se hace con el consentimiento comunitario
Pese a que la reforma constitucional de 1994 introdujo las consultas públicas, la Ley Nacional 24.585 de la Protección Ambiental para la Actividad Minera no estableció ningún procedimiento de consulta ni de audiencia pública previa a la aprobación de un emprendimiento minero. Entre los pocos casos en donde se aplicó el convenio 169 de la OIT, que establece el derecho de consulta previo, libre e informado a las comunidades de pueblos originarios, que que acudir a acciones judiciales para lograr frenar proyectos mineros que tenían autorizaciones administrativas para funcionar.
La minería fortalece el tejido social y reduce la migración
Contratos directos y dádivas u ofertas a individuos y comunidades particulares, bajo la forma de acción social empresarial, apuntan a dividir a la población, a fin de lograr una espuria "licencia social" o acallar a los sectores que se oponen. A su vez, este escenario asimétrico favorece la territorialización de los conflictos, la criminalización de las luchas socioambientales y la violación de derechos ciudadanos. Un informe de la ONU (2008), indicó que “de los 320 casos de violación a los derechos humanos, el sector que obtuvo más denuncias fue el de las industrias extractivas (28%)”.
Las transnacionales demuestran responsabilidad social empresarial
A través de la RSE, las empresas desarrollan una suerte de "clientelismo empresarial" que practica la cooptación y el asistencialismo, contribuyendo a reforzar las asimetrías sociales y económicas. La empresa tiende a devenir un actor social total, al extender su acción en áreas como la educación y la salud, a través de una política de donaciones que apunta a reforzar la dependencia de las poblaciones, afianzando por esta vía, el control sobre las mismas. La Alumbrera asume condición de agente socializador, para control de producción y reproducción de la vida de las poblaciones.
Los que se oponen a la minería no tienen alternativas de desarrollo
Lo que denominamos agricultura de alimentos se relaciona con la soberanía y seguridad alimentaria de la población. En las regiones de la minería, lo que está en peligro o ya se destruyó son sistemas agroalimentarios basados en frutales (uvas, peras, manzanas), hortalizas y frutas secas, alimentos de gran poder nutritivo y de importancia en los sistemas productivos provinciales. Quienes defienden proyectos mineros, no señalan los riesgos de reducir proporcionalmente el empleo generado por las actividades agrícola-ganaderas ya existentes en las provincias.
“La minería tiende a desestructurar la vida de poblaciones”
A modo de síntesis, Colectivos de Voces de Alerta estimó que la actividad megaminera “tiene un fuerte impacto ambiental y económico, ya que utiliza sustancias químicas contaminantes; consume enormes cantidades de agua y energía; compite con otras actividades económicas (agricultura, ganadería, turismo), por tierra y recursos hídricos; en fin, tiende a desestructurar la vida de las poblaciones, desplazando economías regionales preexistentes; genera dependencia de las poblaciones en relación a las grandes empresas, vía actividades clientelares”, recalcaron Horacio Machado, Maristella Svampa, Enrique Viale, Marcelo Giraud, Lucrecia Wagner, algunos autores del libro.
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