YPF: la mina de oro negro que condiciona a Pérez frente a los intendentes

YPF: la mina de oro negro que condiciona a Pérez frente a los intendentes
Los jefes comunales quieren dinero para gastos corrientes y piden acceder a las regalías petroleras, ya que el bono que gestionaría Pérez es sólo para obras. El gobernador pidió "coherencia", pero algunos caciques peronistas de peso insisten y condicionan la reforma política.
En una provincia cuyo desarrollo implica un creciente endeudamiento, algunas de las consecuencias de este modelo ya no se pueden ocultar. Asfixiados por una situación financiera apremiante, potenciada con la crisis internacional, los departamentos mendocinos están al límite y, para colmo, la solución inmediata es contraer más créditos, afianzando una fórmula inherentemente deficitaria.

La escasez de recursos, como en cualquier familia sumida en la pobreza, también genera un clima de hostilidades, verticales y horizontales. Llevado a la política, este panorama se actualizó en los cruces mediáticos entre intendentes que, ante la falta de dinero, desesperadamente -aunque intenten ocultarlo- ofrecieron "sus" soluciones.

De a poco, sigilosamente, ante la desesperación por más plata y en medio de la nacionalización de YPF, algunos jefes comunales comenzaron a hacer circular la idea de repartir las regalías petroleras entre todos los municipios, incluidos aquellos que no extraen crudo. Automáticamente, esto generó el rechazo de los intendentes productores y el "reto" del gobernador, en medio de un nerviosismo reinante.

YPF: un "diamante en crudo"

El emblemático film Diamante de Sangre, cuyo protagonista principal es Leonardo Di Caprio, es una fiel muestra de la disputa por la posesión de recursos naturales estratégicos. En menor escala, en Mendoza se presenta una situación similar a partir del hallazgo de Vaca Muerta y de la nacionalización de YPF, donde los intendentes quieren "petropesos" para paliar la crisis en las comunas.

"Hay que tener una línea de coherencia. No podemos pedir hacia afuera que otras provincias no participen de YPF y hacia adentro tener un discurso distinto", les respondió Pérez, mientras presiona para que las provincias no petroleras queden afuera del nuevo esquema.

Sin embargo, ante las exigencias del endeudamiento que ofreció el gobernador a los intendentes (que esos recursos se destinen a obra pública), los caciques buscan otros medios para afrontar gastos corrientes. Y en ese sentido, hasta el presidente del PJ habló de la necesidad de reformular el régimen de regalías para que todos los departamentos accedan a dinero fresco del petróleo y así no tener problemas para pagar sueldos.

"En su momento, se decidió que las regalías fueran para los departamentos productores, pero eso pasó cuando el precio del barril de petróleo era diez dólares. Hoy surgen diferencias injustificadas entre municipios productores y no productores", lanzó Alejandro Abraham (foto), e insistió por el desarrollo de la industria minera.

Más allá de las eventuales fuentes de ingreso, los intendentes advierten cada vez con mayor énfasis que a partir de julio deberán "afinar el lápiz" no sólo para disimular la merma de la obra pública, sino también para que no reducir el personal de empleados municipales. "Estamos viendo cómo conseguir recursos destinados a gastos corrientes", admiten.

En ese sentido, los caciques peronistas no productores quieren obtener su "tajada" a partir del eventual incremento de la producción de crudo, lo que incrementaría las regalías. Actualmente, la provincia recibe de Nación el 12% de regalías y de ese porcentaje, coparticipa el 12% con los municipios petroleros, cuyo máximo exponente es Malargüe.

Justamente, el intendente Juan Agulles (a la derecha) adhirió a las declaraciones del gobernador y enfatizó: "Indirectamente, los departamentos no petroleros ya perciben regalías porque la masa coparticipable se incrementó con fondos del petróleo". En ese sentido, remarcó que "las obras que se hacen en el Gran Mendoza son financiadas con regalías petroleras".

La "luna de miel" no dio sus frutos

Antes de la gira que encabezó Francisco Pérez por el sudeste asiático y Estados Unidos, un grupo de intendentes oficialistas, encabezados por Abraham, manifestó su rechazo a un punto fundamental de la reforma política que propone el gobernador: la aplicación de las elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (Paso).

Posteriormente, Pérez eligió a Abraham -además de Rubén Miranda (Las Heras) y Alejandro Bermejo (Maipú)- como su acompañante durante la gira, por lo que se pensó que las diferencias quedarían saldadas. Sin embargo, tras el regreso, el intendente de Guaymallén reafirmó: "Las internas las tiene que resolver cada partido. No se puede obligar a la gente a participar de este tipo de elecciones", oponiéndose nuevamente a las Paso.

Mientras los intendentes justicialistas "neonaranjas", encabezados por Abraham y Miranda, se muestran distantes, el gobernador se refugia en los referentes "azules" de su partido. De hecho, cuando anunció la reversión de dos áreas petroleras de YPF, lo hizo en San Rafael junto al intendente Emir Félix y a su hermano Omar Félix, diputado nacional, ambos referentes del sector.

Pérez y los intendentes, en Dubai.

Ahora, tras el rechazo de Abraham a las primarias abiertas, nuevamente devino el respaldo. "Todo lo que moderniza, agiliza y trasparenta es bueno para el ejercicio de la democracia", remarcó el intendente de Maipú, cuna de los azules, sobre la aplicación de las Paso. De todas formas, sopesó que "hay que ponerlo en discusión en el partido".

Mientras tanto, la próxima semana, tras la Asamblea Legislativa, los intendentes y dirigentes azules se reunirán para definir "algunas situaciones de la realidad política provincial, siempre apoyando el proyecto del gobernador", tal como adelantó Bermejo. Además, subrayó: "Tenemos una presencia territorial muy fuerte. Ganamos un municipio más (Martín Aveiro, en Tunuyán) y el sector va a seguir creciendo".

Regalías o endeudamiento, ésa es la cuestión

Ayer, a la par de la entrega de netbooks que encabezó Diego Bossio y que contó con la participación de Abraham, Miranda y Bermejo, se presentó un crédito de 15 millones de pesos del BID (Banco Interamericano de Desarrollo) para las comunas, pero ningún intendente asistió y apenas dos reclamaron parte de esos recursos.

Y es que, mientras los intendentes buscan dinero para gastos corrientes, el crédito que gestionó la Unidad de Financiamiento Internacional (UFI) del Ministerio de Hacienda es para "mejorar la capacidad de gestión". Así, apenas dos municipalidades presentaron sus proyectos, mientras en la UFI insistieron para que el resto apresure las tratativas para ser beneficiados.

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