Más de u$s 7 millones en asistencia tecnológica

San Juan.- Estos son fondos que se entregaron a grupos de productores que se encuentran bajo el paraguas de la Corporación Vitivinícola Argentina en el marco del programa PROVIAR. En la provincia son más de 12 grupos y unos 300 productores.

Uno de los objetivos que tiene la Corporación Vitivinícola Argentina es bregar por la accesibilidad a la tecnología por parte de los productores de los distintos valles productivos en la Argentina. Esto sin dudas se ha cumplido a través del programa PROVIAR, donde se apunta directamente a la asociatividad de los productores con una bodega, y de esa forma producir de acuerdo a las necesidades de los productos que se ponen en el mercado y no de lo que se quiera. “Los bodegueros y productores tienen que ser inteligentes y aplicarlo. Esto da la posibilidad de tener un profesional pagado por COVIAR”, explica al ser consultado el vicepresidente de la entidad del Plan Estratégico 2020. En el caso de San Juan son unos 300 productores los que se ven beneficiados con este tipo de servicio. Todos estos están integrando unos 12 grupos en toda la provincia.

Tiene que marcarse que cuando se inició el programa, muchos eran pesimistas, dado los malos antecedentes para asociarse de los sanjuaninos. “Todos nos decían que no íbamos a superar los 80 productores y lo hemos logrado ampliamente”, dice el dirigente José Molina.

Y la realidad marca que el número de productores se irá incrementando en la medida que se vayan cumpliendo las promesas que se hacen desde el sector dirigencial.

La realidad es que en tres años, PROVIAR a desarrollado extensión tecnológica por más de 7 millones de dólares. Para finalizar esta versión del programa quedan dos años. Desde COVIAR ya trabajan en un PROVIAR II pero resta mucho para poder hablar de algún tipo de definiciones.

El ingeniero José Molina, vicepresidente de la COVIAR explica que “hay que aplicar tecnología, normas de seguridad, de calidad alimentaria, la seguridad social y la comercial” y esto solo es concebible por medio de la incorporación de distintas tecnologías.

En ese sentido dice que “si bien en la cadena vamos incorporando tecnología, nosotros vamos muy despacio”.

Al mirar las últimas dos décadas, Molina explica que “se hizo una gran inversión tecnológica pero generalmente fue patrimonio de las grandes empresas”, quedando de lado muchos de los pequeños productores. “Estos pudieron incorporar tecnología a partir del programa PROVIAR de la COVIAR donde le estamos subsidiando hasta 20 mil dólares por productor en innovación tecnológica”, explicó.

El ingeniero Molina afirma que de a poco las empresas están entendiendo que tienen que trabajar con un grupo de productores. “ Lo que ocurre es que ha sido tan grande del desguace del sector pyme viñatero, que para poder acceder, tienen que presentar su normalidad. Esto hace que la titularidad de la tierra, los aspectos societarios, llevan a que el trámite se extienda porque no estaban contemplados”.

A la hora de evaluar las necesidades de los productores hoy tienen que “optimizar el uso del agua a través de riegos presurizados, incorporar la tela antigranizo, tener muy buena calidad de plantas- material vegetativo- y adecuar todo lo que es la aplicación de productos fitosanitarios. Lo demás, uniéndose en la parte comercial y haciendo algunas estrategias con grandes empresas en las que se pueda discutir y charlar el proyecto comercial a mediano y largo plazo es importante hablar de la rentabilidad, finaliza Molina.

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