Las dos empresas locales de colectivos recibieron el año pasado más de 12 millones de pesos por parte del Estado. Sin embargo, los pasajeros se quejan por la mala prestación de este servicio público en manos privadas.
Con aisladas excepciones, las dos líneas que recorren el distrito presentan un parque automotor que deja mucho que desear y un servicio público que no se ajusta a las necesidades de una ciudad en constante expansión.
Unidades que parecen no estar adecuadas para circular por las angostas calles que tiene el ejido urbano de Luján y en muchos casos con falta de mantenimiento, lo que redunda en una baja calidad del servicio que prestan, según lo percibido por muchos de los usuarios de este medio de transporte.
Frecuencias espaciadas, horarios que no suelen respetarse y recorridos que no llegan a todos los barrios, aparecen también como queja recurrente de los vecinos.
Como ejemplo palpable de ello mencionan que por estos días el servicio que une las localidades de Cortínez, Pueblo Nuevo y Jáuregui con Luján durante todo enero y febrero anda como si fuera sábado. Es decir: "pasa uno cada muerte de obispo", graficó un usuario que toma el colectivo Transportes 11 de Junio en Cortínez todos los días para trasladarse a su trabajo en Luján.
"Después de las 22.30 no tenés más colectivos a El Quinto, para las fiestas pasaba uno cada media hora. Hace 30 años había colectivos durante toda la noche", contó un vecino que utiliza ese servicio a diario para viajar al centro. "Al barrio El Ceibo en esta época entra uno cada tanto. Hay que caminar hasta José María Pérez para tomarlo porque con varios chicos no puedo gastar todos los días en remís", agregó una vecina del Constantini.
En el barrio Juan XXIII, los vecinos expresan sus molestias porque el último servicio circula hasta las 22, los sábados la frecuencia en promedio es de un servicio cada media hora, los domingos –con suerte- uno cada 60 minutos. Además, hacen hincapié en la falta de limpieza que tienen las unidades. "No te podés sentar de la mugre que tienen. El miércoles a la mañana el chofer venía hablando por un nextel", denunció una vecina.
En Open Door pasan dos líneas pero ambas lo hacen por la arteria principal. El problema lo tienen aquellos vecinos que viven en barrios alejados como, por ejemplo, en el Luchetti, donde a pesar de la extensión del asfalto el colectivo nunca llegó a circular, dejando aislados a muchas personas que vienen pidiendo desde hace años la llegada de este medio de transporte.
Para viajar a Carlos Keen hay que tener la paciencia de un samurai. Las obsoletas unidades de Transporte La Fe de Luján alientan más a hacer uso de un ciclomotor que tener que subirse a un micro que solo con verlo circular inspira pena.
MUCHA PLATA
La mala calidad de servicio que refleja el usuario de colectivo no se traduce en el dinero que el Estado gira en concepto de compensaciones. Sólo en 2012, las dos empresas locales recibieron 12.319.050,16 pesos, más de un millón por mes en promedio aunque entre julio y septiembre esa cifra fue de casi 1.300.000 pesos.
Por contar con más unidades y personal, Transporte 11 de Junio recibió 10.174.485,94 pesos y La Fe de Luján otros 2.144.564,22 pesos.
Según lo establecido por el Ministerio del Interior y Transporte, el 54% es para pagar salarios, 16% del dinero se destina a la compra de combustible subsidiado, 11% debe ser invertido en la renovación de unidades, 10% para otros tipo de costos, 6% para mantenimiento de las unidades, 2% para seguros y el restante 1% para pagar impuestos y tasas.
Desde que el transporte urbano de pasajeros se normalizó en Luján, sólo la empresa Transporte 11 de Junio adquirió dos unidades cero kilómetro, reemplazó otras por micros usados y para cubrir los recorridos por la localidad compró colectivos que habían sido dado de baja por otras líneas.
A La Fe de Luján no se le conoce una unidad cero kilómetro desde que se formó como empresa. Hasta hace poco a Carlos Keen y Villa Ruiz iba una unidad que ni los colores de la línea tenía pintado en la carrocería.
A favor
Muchos pasajeros se quejan que los colectivos paran donde quieren. En rigor, se detienen donde pueden. En una ciudad donde las paradas hay que adivinarlas ante la ausencia de refugios y señalización que indique recorridos y líneas, los micros suelen subir y descender pasajeros en medio de la calle debido a que es común ver autos estacionados donde debieran detenerse los micros.
Otras experiencias
La prestación del servicio urbano de pasajeros no es sencilla. Así como hay ciudades que desde hace años no cuentan con este servicio, en otras la calidad de la prestación está muy por encima de la que reciben los vecinos de Luján.
Desde el 22 de octubre de 2010 en Chivilcoy el servicio lo brinda la E.M.T.U.P.S.E. (Empresa Municipal de Transporte Urbano de Pasajeros Sociedad del Estado). Cuenta con una flota de 17 modernas unidades equipadas con rampa para personas con discapacidad, tiene 11 recorridos que cubren toda la ciudad y las localidades rurales del partido, circulan con una frecuencia de 20 minutos, los jubilados y pensionados abonan el pasaje con un descuento del 50%, los estudiantes primarios y secundarios poseen 4 viajes diarios para concurrir a los centros educativos en forma gratuita, los agentes de policía pueden viajar en forma gratuita sin necesidad de portar uniforme gracias al sistema de tarjeta monedero, los discapacitados y su acompañante solo con su tarjeta pueden viajar de manera gratuita. Se jacta se ser "la única flota de colectivos en el mundo conformada totalmente con unidades accesibles para todos".
En Tandil, una ciudad con unos 10 mil habitantes más que Luján y con un par de localidades rurales, circulan seis líneas urbanas con unidades más modernas que las locales y varias de ellas tipo minibuses. La ciudad tiene refugios con toda la información disponible para el pasajero y en los barrios las paradas están pintadas como si fueran auténticas obras de artes.
En Pergamino, los minibuses de La Nueva Perla pueden verse a toda hora, incluso los domingos a la tarde, con una frecuencia que en Luján es imposible encontrar. En cambio, Junín hace 10 años que dejó de contar con colectivo local provocando un boom de motitos y accidentes de tránsito.
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