Millonaria inversión petrolera en Malvinas

La empresa petrolera británica Premier Oil tiene previsto adquirir una parte mayoritaria de Rockhopper en la cuenca norte de las islas. La operación, que se ejecutará en septiembre próximo, contempla un acuerdo valorado en unos U$S 1.000 millones y se obtendrían hasta 350 millones de barriles.
La petrolera británica Premier Oil va a adquirir una participación del 60% de los derechos de explotación de la empresa Rockhopper en la cuenca norte de las islas Malvinas, disputadas por Argentina, en un acuerdo valorado en unos U$S 1.000 millones.

El acuerdo con Premier Oil contempla un primer pago de U$S 231 millones en metálico cuando se ejecute la operación en septiembre en reconocimiento de los gastos en que ya ha incurrido Rockhopper, la única empresa que ha encontrado un yacimiento potencialmente explotable.

A ello se sumarán otros hasta U$S 48 millones por los costos de exploración de tres pozos participados por Rockhopper, y hasta U$S 722 millones para financiar futuros gastos de exploración, precisaron las dos empresas en sendos comunicados.

Rockhopper es una de las pequeñas compañías que llevan a cabo exploraciones desde principios de 2010 en las Islas Malvinas e iniciaron exploraciones a principios de 2010 que ha logrado identificar hasta el momento una reserva de hidrocarburos significativa potencialmente explotable en el campo de Sea Lion, que podría contener hasta 350 millones de barriles.

El inicio de la explotación comercial debería empezar a partir de 2016.

El presidente de Rockhopper, Sam Moodys, saludó esta «excelente operación», que «ayuda a cristalizar el valor de nuestros descubrimientos en la cuenca norte de las Malvinas centrada en el campo de Sea Lion, y a proveer fondos para examinar el resto del potencial de nuestros intereses en la zona».

La operación, sin embargo, no debería gustar al gobierno de Argentina que el mes pasado anunció el inicio de acciones legales contra las petroleras británicas que operan en torno a las islas, cuyas actividades son consideradas «clandestinas».

El potencial petrolero de las Malvinas constituye uno de los principales puntos de fricción en la disputa por la soberanía del archipiélago bajo dominación británica desde 1833 pero reclamado por Argentina, y que ya dio lugar en 1982 a una corta pero sangrienta guerra entre ambos países.

En medio de la escalada de tensión entre los dos países coincidiendo con el 30º aniversario del conflicto, Londres señaló que respaldaba este actividad «legítima» y «derecho de los habitantes de las Falklands a desarrollar sus propios recursos petroleros para su propio beneficio económico», que considera parte integrante del derecho de autodeterminación que siempre ha defendido.

Por otra parte, el vicecanciller argentino, Eduardo Zuaín, agradeció a Ecuador a nombre de su gobierno «el decidido apoyo a los derechos argentinos de soberanía sobre las islas Malvinas», según lo dijo al término de la segunda reunión de consultas políticas entre los dos países.

Zuaín dijo que ese apoyo ha sido «tradicional» y se ha manifestado en foros multilaterales, regionales y en los encuentros binacionales.

Su pronunciamiento forma parte del comunicado suscrito con su par ecuatoriano, Marco Albuja, al finalizar el segundo encuentro del mecanismo oficial por el que se revisaron los actuales términos de cooperación económica, política, comercial, cultural y educativa entre Ecuador y Argentina. Los vicecancilleres acordaron un mecanismo de «diálogo directo y de coordinación» con la Organización de Estados Americanos (OEA) y reafirmaron la voluntad política de sus gobiernos para «profundizar los estrechos vínculos de hermandad y cooperación» existentes entre los dos países.

Zuaín finalizó su visita a Ecuador colocando una ofrenda floral a los héroes de la independencia en una plaza de Cuenca, al sur del país.

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