El centro de gestión que funciona en la vieja Terminal de Omnibus es uno de los más visitados por los turistas que desean obtener la tarjeta.
En nuestra ciudad funcionan cuatro centros de atención que atienden de 9 a 16 para que los turistas porteños puedan obtener su tarjeta SUBE. Están ubicados en Alberti y Las Heras, en la entrada al Centro Comercial del Puerto; en el balneario 12 de Punta Mogotes y en "Arena Beach".
Implementado por la Secretaría de Transporte de la Nación, el SUBE, es un sistema prepago que permite abonar con una sola tarjeta viajes en colectivos, subterráneos y trenes de la Región Metropolitana de Buenos Aires.
Este verano, para los que hasta fines de febrero descansen en la costa atlántica, existen centros de gestión en Villa Gesell, Pinamar, Cariló, Mar de las Pampas, Valeria del Mar y Mar del Plata. En nuestra ciudad las tarjetas se obtienen en los puestos móviles del Ministerio del Interior en los que se tramitan el nuevo DNI y/o pasaporte, los cuales están ubicados en Alberti y Las Heras, en la entrada al Centro Comercial del Puerto, en el balneario 12 de Punta Mogotes y en Arena Beach; los interesados sólo tienen que acercarse con su documento de identidad y completar un formulario con sus datos personales. La respuesta es muy buena ya que los turistas están al tanto de las largas colas que se están registrando en Buenos Aires para acceder a la tarjeta.
Más detalles
El sistema funciona mediante una tarjeta de aproximación de valor almacenado, a la que se identifica con un código que posibilita recargar el efectivo en los centros habilitados y cuenta con un beneficio denominado "viajes de emergencia" que, en caso de que la tarjeta disponga de un saldo insuficiente al momento de realizar el viaje, permite realizar dos a cuenta de la próxima carga.
SUBE cuenta con una red de bocas de distribución y recarga masiva de tarjetas con amplia dispersión geográfica y horaria. Se puede obtener en los puntos habilitados y cargar en estaciones de trenes, subtes, terminales de colectivos y comercios adheridos.
Los usuarios pueden viajar en colectivos, subtes y trenes recargando efectivo en una sola tarjeta que, ante el simple acercamiento a la máquina lectora, descuenta el valor del viaje realizado.
Los beneficios que conlleva su utilización son varios: acorta los tiempos de viaje; reduce los niveles de congestionamiento de tránsito con su consecuente disminución en la contaminación, tanto ambiental como sonora, mediante un uso más eficiente del transporte público urbano y suburbano; reduce el tiempo insumido en la búsqueda de monedas y en la adquisición del boleto; mejora la seguridad del pasajero al disminuir el movimiento de efectivo y no tiene costo adicional para el mismo.
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