Miles de pasajeros quedaron varados por un paro de choferes de larga distancia

La medida de fuerza se levantó ayer a la tarde después de intensas negociaciones entre el gobierno y la UTA.
Una vez levantado el paro se pudieron ver largas colas frente a las ventanillas para cambiar los pasajes.

Miles de personas quedaron varadas ayer por el paro que realizaron desde anoche los choferes de larga distancia nucleados en la UTA, levantado tras un acuerdo por la tarde.

La Cámara Empresaria de Larga Distancia (Celadi) advirtió que la resolución que permitió levantar el paro "genera obligaciones desproporcionadas e inviables que imposibilitan a futuro el cumplimiento de pagos salariales y previsionales".

En un comunicado difundido tras suscribir el acuerdo, la cámara, cuyos voceros denunciaron "presiones", advirtió que "el contenido de la resolución dictada en el día de la fecha excede preocupante y notoriamente las facultades del propio ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social".

El gobierno calificó como una "vergüenza" la medida de fuerza y la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) anunció que "multará" a las empresas de micros, mientras la Celadi rechazó "categóricamente" la advertencia.

El paro, dispuesto a la medianoche y levantado a las 16, produjo inconvenientes a pasajeros en terminales de ómnibus del país.

En la ciudad, los primeros micros comenzaron a salir pasadas las 18, después de la incertidumbre y quejas de los pasajeros para reprogramar sus viajes o conseguir el dinero del boleto. (ver aparte).

El paro, que había sido dispuesto por "tiempo indeterminado", fue levantado por la UTA tras un acuerdo alcanzado en el Ministerio de Trabajo para aumentar un 24 por ciento los salarios, informó el vocero de prensa del gremio, Mario Caligari, y explicó que "será abonado en tiempo y forma por los empresarios en base a la ley vigente y al acuerdo que se firmó".

El acta difundida por la cartera laboral consignó el entendimiento para el pago de "700 pesos correspondientes a los meses de enero, febrero y marzo de 2012 y los 1.000 pesos correspondientes a los meses de abril, mayo y junio, serán remunerativos a todos sus efectos, conforme a la legislación vigente".

El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, dijo que el acuerdo "significa la finalización de este conflicto y lo resuelve en forma definitiva", pero cuestionó al gremio al expresar que "no se puede decidir a las diez de la noche que a partir de ese momento se suspenden los colectivos, esto hay que trabajarlo de otra manera".

Caligari había responsabilizado por el paro a los empresarios del sector, a quienes les pidió que "hay que jugar en serio, hay que jugar para el país".

El ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, calificó el paro como "una verdadera vergüenza" porque "toma de rehenes a miles de argentinos", en declaraciones realizadas en la Casa Rosada, donde anunció el aumento las tarifas de colectivos y trenes.

"No se justifica la posición de los empresarios como así tampoco de los dirigentes sindicales", afirmó el funcionario, y sostuvo que se aplicará "la mayor multa" a las compañías de transporte de larga distancia.

En forma previa, el subgerente de la CNRT, Alejandro Rusconi, dijo que el organismo recabó "la información de los servicios incumplidos y se darán las sanciones correspondientes".

"Los servicios se tienen que cumplir", expresó el funcionario antes de dirigirse a la Terminal de Retiro, donde fue increpado por pasajeros, y explicó que "si acá hay una diferencia salarial, las que tienen que abonar son las empresas".

Por su parte, voceros de la Cámara Empresaria de Larga Distancia se mostraron sorprendidos porque "desde la autoridad de control se esté diciendo que van a sancionar a las compañías. Las empresas no están cerrando ninguna boletería ni nada".

"Hay un paro que afecta a toda la actividad. Además de los choferes están parando los boleteros, los mecánicos, el personal de maestranza, todos los afiliados a la Unión Tranviarios Automotor (UTA)", explicaron los voceros.

La alegría de poder viajar pero con la incertidumbre de no saber cuándo

Pasadas las cuatro de la tarde, los canales dieron la novedad: en el Ministerio de Trabajo, la Unión Tranviarios Automotor había acordado el aumento salarial y el paro de micros se levantaba en todo el país. En la terminal de la ciudad, la noticia fue recibida con alegría por los pasajeros que esperaban hace varios horas para poder viajar. Pero enseguida llegó la incertidumbre de saber cuándo.

Es que en principio, las imágenes que llegaban de Retiro con los ómnibus partiendo no se veían en las dársenas de la ciudad. Los pasajeros comenzaron a aplaudir y pedir que los empleados de las empresas de transportes salgan a las ventanillas para poder reprogramar sus viajes o devolverle el dinero de los pasajes.

"Estoy acá desde las nueve de la mañana esperando que mi hija pueda viajar a La Plata", las empresas tienen que dar la cara se quejó María.

Al final, cerca de las 18, los viajes comenzaron a ser reprogramados y veinte minutos después empezaron a partir los primeros turistas al resto del país.

Comentá la nota