Tal como se venía anunciando estos días, la última marcha de empleados estatales fue de las más concurridas, ya que según se estimó. participaron más de 4.000 personas.
Hubo presencia de todos los sectores, estuvieron todos los representantes sindicales y además de marchar por Casa de Gobierno, cortaron durante casi dos horas el cruce de la Avenida Illia y Circunvalación Santiago Marzo.
Desde temprano, ya se oían los habituales bombos, tambores y petardos en el Centro Cívico. A partir de las 10, comenzaron a concentrarse y las columnas del resto de gremios se divisaban arribando desde la avenida Luro y desde la San Martín. Los legislativos, personal de Rentas, Contaduría y del Ministerio de Producción ya se encontraban en la rotonda de acceso a Casa de Gobierno. Desde Luro, avanzó la concentración de personal vial, del hospital Molas con carteles de todas las áreas del nosocomio y los representantes del Sindicato de Trabajadores de la Salud Pública (Sitrasap).
Casi al mismo tiempo, llegaba hasta el punto de encuentro desde San Martín, los empleados del Soem, Registro Civil, las mujeres del Plan Madres, personal del Parque Luro, ATE y se sumaron los trabajadores de Instituto de Seguridad Social, la APA, Luz y Fuerza y personal del IPAV. También se hicieron visibles los carteles del personal de Canal 3 y hasta de la dirección general del Personal Docente. Desde el interior, la representación visible pertenecía a personal de Victorica.
Una vez allí, la columna amenazó con ingresar a la sede gubernamental, fuertemente custodiada por la Policía, pero siguió camino hacia la avenida Belgrano y enfiló hacia el cruce de la avenida Illia con la Circunvalación. Durante este trayecto, un breve comentario de Ricardo Araujo (ATE) respecto a la convocatoria, señaló que "no queremos llegar al paro indefinido, pero si el gobierno quería demostración de fuerza, acá la tiene", dirigiendo la mirada a las columnas de trabajadores.
Una vez cerrados los accesos y cortadas las colectoras de los cuatro puntos cardinales, los empleados estatales se plantaron en toda la extensión e iniciaron la quema de gomas. No hubo discursos gremialistas, solo dos intervenciones de trabajadores (una empleada del Hospital y un trabajador judicial).
Las más de cuatro mil personas resistieron allí hasta cerca del mediodía, cuando Carlos Ortellado (Sitrasap) hizo alusión al préstamo del coche del gobernador para la prueba del piloto Emiliano Spataro en el circuito del autódromo (que tuvo lugar el pasado martes) y le instaron a "no prestar el vehículo que pagamos todos los pampeanos", le pidió que se abra al diálogo y anunció que las próximas medidas dependerán del ejecutivo provincial, aunque solicitó a todos los asistentes "estar preparados para continuar la lucha si la Intersindical los convoca".
Carlos Rossi, representante de los trabajadores viales, dijo que la "lucha debe ser con alegría" y aseguró que "la vamos a continuar". Antes del mediodía, el corte de ruta se disolvió y los manifestantes emprendieron el regreso en fila, bajando por la calle Corrientes para que los gremios se fueran disgregando hacia sus respectivos puestos laborales.
Creativa protesta.
Más allá de los trastornos que se generan en la ciudad cada vez que los estatales realizan una convocatoria de tales características, es innegable el uso creativo que hacen de la ocasión. El primer gesto de sorpresa y al que fue imposible no reír, fue de parte de los empleados judiciales, que al inicio de su columna portaban una especie de "hisopo" gigante, esperando que con esta herramienta, los funcionarios pudieran "destaparse los oídos a los reclamos de los trabajadores". También se observó una persona disfrazada de Papá Noel, llamativo en el mes de abril, que evidenciaba el deseo de que las soluciones lleguen antes de las próximas fiestas navideñas.
Ya ubicados en el punto de acceso este a la ciudad, sorprendió escuchar el anuncio por altoparlante conforme una "compañera" iba a ser atendida por el gobernador. Cómica fue la sorpresa cuando todos los medios se dirigieron al lugar y comprobaron que una trabajadora del hospital, teléfono plástico en mano, simuló mantener una conversación telefónica con el ejecutivo provincial: "Hola, gobernador!?, ¿que está haciendo qué?, ¿qué está secando yerba? Nosotros no tenemos ni para eso!", fue parte del "hipotético diálogo" que instó al gobernador a acercarse a conversar con los empleados y le recordó la triste y penosa situación que atraviesa el sector de la salud pública. En todo momento esta empleada hizo saber que "no estamos enojados, estamos tristes, pero queremos que venga a hablar con nosotros".
A continuación, tomó la palabra un trabajador judicial, que en la misma tónica dijo que "estamos muy tristes pero tenemos que reírnos, reírnos porque sí. Porque se nos da la gana, reírnos de quien nos quiere joder, risa que combate y resiste, pelea riendo, defendiendo la alegría, como cuando marchamos y nuestros cuerpos ríen, risa en colores, almas floridas, risa que contagia y no cesa, y risa que perdura aunque nos quieran imponer por decreto la tristeza".
Denuncian amenazas a trabajadores
Cuando ya comenzaba a disgregarse la manifestación estatal, una empleada de la Municipalidad de Toay dialogó con los medios para denunciar las amenazas de descuento de la jornada si se adhería a la medida y también hizo hincapié en la situación de otra compañera. Concretamente, indicó que "ayer (por el miércoles) otra compañera y yo avisamos que nos adheríamos al paro y al cabo de una hora, se acercó la secretaria Marta Pérez, con orden del secretario de Hacienda y Finanzas, (José Luis) Melchor y nos dijo que 'al que hacía paro se le iba a descontar' (la jornada) e incluso, a mi compañera -que está en negro hace más de once años- la querían obligar a retirarse del lugar de trabajo y también la amenazaron con descontarle el día si seguía con la intención de sumarse al paro". La trabajadora municipal toayense señaló que "sabemos que es nuestro derecho reclamar por un salario mejor".
Por su parte, Ricardo Araujo, secretario general de ATE La Pampa, explicó que "los aprietes se están transformando en algo habitual, nosotros lo denunciamos, por eso queríamos que se supiera". Sobre este caso puntual, recalcó que "ayer intenté hablar con Pérez, pero me fue imposible porque no nos atiende; en secreto maltratan a los compañeros".
Consultado también sobre las próximas medidas de fuerza, señaló que "lo vamos a decidir ahora en las próximas reuniones pero el mandato que tenemos es que si no hay acuerdo, se pidieron 72 horas de paro la próxima semana y mantener la movilización los días jueves, que venimos duplicando; no se de dónde vamos a sacar gente para duplicar".
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