El milagroso caso Romano: ayer estaba grave y hoy estuvo en su despacho

El milagroso caso Romano: ayer estaba grave y hoy estuvo en su despacho
El camarista estuvo internado en grave estado, según su familia. Unas horas más tarde lo vieron por los pasillos de tribunales.
El camarista federal Otilio Romano mostró un nivel de recuperación admirable. De haber sido internado en grave estado y generar la preocupación de toda su familia, según informó su hija, pasó a estar trabajando en su despacho en menos de 24 horas. Este martes fue visto en Tribunales Federales sin ningún problema de salud.

La salud de Romano es un tema que está en discusión desde que el camarista fue imputado por formar parte del aparato represivo que funcionó en Mendoza entre 1975 y 1983. Apeló a problemas diabéticos para demorar las indagatorias a las que había sido convocado en el marco de las investigaciones en su contra impulsadas por el fiscal Omar Palermo y el juez Walter Bento.

Y ahora, a menos de un mes de concurrir al Consejo de la Magistratura para defenderse de la acusación que pesa sobre él por mal desempeño de sus funciones y por los crímenes de lesa humanidad en los que está involucrado judicialmente (será el 4 de agosto), tuvo otra crisis que mereció una hospitalización.

El lunes, Verónica Romano sugirió que su padre había sufrido un ACV o que había estado al borde de padecerlo. De todos modos, aseguró que no daría ningún tipo de información, pero, cuando se la consultó el estado general del juez, respondió: "Estamos muy preocupados".

Sólo unas horas más tarde, Romano sorprendió en Tribunales. Se movió por los pasillos como todos los días y no mostró ninguna secuela de su mentada internación.

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