El intendente de San Miguel, Joaquín De la Torre, habló en privado con Aquí La Noticia y conversó acerca de los hechos históricos más importantes de la patria, de la autonomía local vigente desde 1995, y de los avances a nivel cultural que alcanzó el distrito. Además, se comprometió con mejorar el nivel de nutrición infantil de su partido para que los chicos puedan “incorporar los conocimientos cuando vayan al colegio”.
Intendente, ¿cuál es, para usted, el significado del bicentenario de la patria?
Primero tienen el significado histórico del aniversario, pero no nos podemos quedar con los festejos del cumplimiento de los 200 años. Me parece que nos estaríamos perdiendo una oportunidad también histórica de reflexión profundas sobre lo que quisieron hacer los criollos de aquella época, qué hemos hecho los argentinos para ser consecuentes con los revolucionarios de hace 200 años, y de cara al futuro, qué podemos hacer cada uno de nosotros para emular a aquellos próceres de 1810.
La Revolución de Mayo fue el primer hecho concreto de autonomía criolla. Localmente, ¿cómo podría reflejar la autonomía del distrito a partir de la división de General Sarmiento?
En realidad, el primer hecho concreto de autonomía criolla es la defensa del pueblo de Buenos Aires frente a las Revoluciones Inglesas. No hubiera habido Revolución de Mayo, sin esa defensa realizada.
De todas formas, creo que la autonomía del distrito está dada por la propia Ley. Ahora, a lo largo de estos 15 años, los intendentes de los diferentes partidos de José C. Paz, Malvinas Argentinas y San Miguel hemos intentado, más allá de la autonomía que tenemos, trabajar como consorcio para que la unidad de General Sarmiento siga dando los beneficios sociales y económicamente.
Pero San Miguel era la cabecera histórica del Distrito, mientras José C. Paz y Malvinas Argentinas buscaban la autonomía. ¿Qué pasó a nivel comunal?
San Miguel acumulaba tuvo todos los beneficios y todas las contras de haber sido cabecera. Por ejemplo, tenía poco lugar para desarrollarse. Malvinas tenía la posibilidad de crear Barrios Cerrados, Parque Industrial, y con José C. Paz disponen de las mismas oportunidades. San Miguel, en cambio, debía mejorar la calidad de lo que ya tenía heredado como cabecera de Distrito. En cantidad ya está en su máxima expresión.
¿Si pudiera cambiar un hecho de los 200 años de historia cuál sería y cómo la cambiaría?
El Golpe de Estado de 1930, de Uriburu, porque ahí se rompió la continuidad democrática y llevó a que las personas que tenía una responsabilidad social de ocuparse de la cosa pública se dejaran de ocupar. Ese Golpe puso a las distintas cortes en la justificación de hechos que no eran constitucionales.
¿Cómo analiza la situación cultural en San Miguel?
San Miguel tenía una movida cultural importante histórica y central. Nosotros tratamos de difundir eso a los distintos barrios y jerarquizamos el nivel cultural del centro. Se le agregaron varios Centros Culturales, el Primer Festival Folklórico, y eventos que no eran populares y antes parecían reservados sólo para Capital como la Sinfónica. Me parece que la gente del partido además está acompañando todo esto.
¿Cuáles son los eventos no populares que usted nombra?
Me refiero a que, a mí, personalmente, me puede gustar más escuchar un espectáculo de folklore que sí es masivo, pero hay gente que conoce mucho más de música que disfruta más escuchando a la Sinfónica. Aunque también Zamba Quipildor es un evento de muy alto vuelo que no es masivo, que tal vez no lo disfruta todo el mundo de la misma manera.
Pero esto no es problema social, sino de oído. Por eso, los Centros Culturales ayudan a que los que tienen la capacidad de desarrollar una habilidad lo hagan desde el municipio.
¿Con qué hecho concreto y que este a su alcance puede comprometerse para intentar cambiar el futuro del país?
Yo creo que debemos seguir trabajando en el primer nivel de atención y trajimos a la Fundación Conin (Cooperadora para la Nutrición Infantil), que se encarga de la nutrición infantil, porque está comprobado que durante los primeros dos años de vida, los chicos pueden perder la capacidad a futuro de estudiar y desarrollar capacidades.
A mi me gustaría que los chicos de hasta dos años, con quienes tengo un compromiso especial, cuando yo deje la intendencia, tengan una nutrición acorde para poder tener una vida normal para incorporar los conocimientos cuando vayan al colegio.

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