"Después de hablar con el Gobernador, que es un amigo, le presenté mi renuncia, por razones de que era atacado por cosas injustas por el Tribunal de Cuentas (TC)". Con esas palabras, el ahora ex titular de la Dirección de Arquitectura y Urbanismo, Miguel Brito (foto), explicó ayer a la prensa las circunstancias que, a su entender, derivaron en su despido.
Brito, de pasado bussista, fue echado el jueves por José Alperovich luego de que el TC advirtiera sobre el pago de sobreprecios en artefactos lumínicos adquiridos por la DAU para la remodelación de la fachada de la Casa de Gobierno.
En diálogo con la emisora LV7, el ex funcionario explicó: "Quería apartarme para descomprimir la situación y cuando me dijo que sí (Alperovich) me sentí aliviado. "Acá hay otros que tienen opiniones (en alusión a jefes de distintos sectores de la DAU) pero yo soy el responsable de la repartición", dijo y agregó: "Creo que era un ciclo, y me siento feliz de haber cumplido con mi labor".
A la hora de explicar por qué se pagó por las luminarias el doble del precio de mercado, tal como consignó el Tribunal de Cuentas mediante una acordada, Brito explicó que en realidad se trata de focos de distinta calidad.
"Se ha comparado un artefacto de marca Philips, que por la calidad está arriba de los 2.200 dólares, con uno de una casa del medio que le dijo que no estaba esta luminaria pero que tenía otra, uno de plástico", precisó.

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