Por la cercanía del inicio del ciclo lectivo sólo se mejorarán algunos recorridos pero no habrá fusión de líneas en los próximos días. Siguen analizando medidas en el marco de la emergencia y el decreto de caducidad del contrato con el Grupo Plaza.
Así lo señaló a este diario el secretario municipal de Gobierno, Fabián Lliteras, quien dijo que como consecuencia de la proximidad del ciclo lectivo se analizará el mejoramiento de algunos recorridos y se reservará para una etapa posterior uno de los aspectos más traumáticos: la fusión de líneas.
"Este último aspecto se irá analizando a medida que avance el nuevo sistema. Nos comprometimos a trabajar en los posibles mejoramientos de recorridos con la Comisión de Usuarios Testigos, con el gremio de choferes (la Unión Tranviarios Automotor), con la comisión de Transporte del Concejo Deliberante y con las universidades locales, entre otros actores", puntualizó Lliteras.
La modificación de varias de las trazas actuales, evitando la superposición de las mismas, la disminución del número de calles de tierra recorridas, la fusión de seis líneas y la reducción promedio en las frecuencias fueron algunas de las propuestas presentas días atrás en el Concejo por Lliteras, todo esto en el marco de la emergencia declarada para el transporte urbano de pasajeros.
Las medidas diseñadas por la Dirección de Transporte del municipio pretenden disminuir la actual frecuencia promedio de 14,4 minutos, llevándola a 12,7 minutos, al tiempo de reducir en 1.137.000 los kilómetros anuales que recorre el sistema.
La propuesta fue puesta a consideración de los concejales y responde en principio a las conclusiones que permite obtener la tarjeta Bahía Urbana, al determinar de manera precisa la cantidad de pasajeros que sube en cada recorrido.
De esta manera, según se anunció desde el Ejecutivo comunal, se eliminarán calles donde prácticamente no se registran ascensos y se reforzarán los recorridos con mayor demanda.
En ese marco, uno de los cambios más importantes planteados, y que se instrumentará en una segunda etapa, apunta a la fusión de seis líneas, dando lugar a la creación de las denominadas 503-518, 505-506 y 509-516, las cuales pasarán a tener una frecuencia de 10 minutos, unificando parte de sus trazas y aumentando la cantidad de coches disponibles.
La Municipalidad anticipó además que la 500 tendría su recorrido troncal hasta El Bulevar y El Cano, accediendo a Villa Rosas por calle Ecuador. En ese caso, dejará de ingresar al barrio Cooperación y establecerá prolongaciones hasta el barrio Saladero.
Según el proyecto, la 502 no tendrá cambios mientras que la 504 dejará de ingresar a Villa Mitre, acortando de manera notable su recorrido desde y hacia el centro.
La 507 modificará su recorrido evitando circular por 33 calles de tierra. Este cambio exigirá a algunos usuarios caminar entre 6 y 8 cuadras para tomar el colectivo.
La 512 dejará de llegar hasta la esquina de Zapiola y Sarmiento, circulando por Estomba y Vieytes, planteando un recorrido que será complementado por la 509-516 y 503-518.
Tendrán modificaciones menores las trazas de la 513 --aunque desaparecerá la 513 bis--, 514, 517 y 519 y 519A.
De aprobarse estos cambios se espera generar un esquema de transporte más racional y eficiente, que brinde una respuesta adecuada a los 27 millones de pasajeros que cada año hacen uso de las distintas líneas en la ciudad.
Cuanto antes. Mientras la comuna inició gestiones para que Plaza se retire del servicio cuanto antes --si bien la caducidad del contrato fue dispuesta la semana pasada, la empresa tiene por ley dos años más para dejar la prestación--, continúa poniendo en condiciones el predio de calle Brickman al 1600, donde funcionan los talleres municipales. Allí podría albergarse a las unidades en el supuesto caso de la municipalización del servicio o de la instrumentación de un esquema público privado.
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