Micros: duros cruces

Con voces a favor y en contra, se presentó el mecanismo para que las personas discapacitadas puedan acceder a las unidades de la 502.
Con el visto bueno de la Comisión Municipal del Discapacitado, pero con severas críticas por parte de la Asociación de Discapacitados Autoconvocados, fue presentado ayer el sistema de cajón elevador adaptado a cinco unidades de la línea 502, administrada por Bahía Transporte Sapem, el cual buscar hacer accesibles los ómnibus para todas las personas.

El sistema fue presentado en la primera cuadra de Alsina, frente al Palacio Municipal, y contó con la presencia del gerente operacional de la Sapem, Adrián Saschrgorodsky, así como el titular de la empresa proveedora, Jorge Perego, y representantes de las mencionadas instituciones.

Alberto Rantucho, titular de la Comisión Municipal, aseguró "estar conforme" con la propuesta, resaltando la voluntad de la comuna de colocar las rampas y anticipando que "tomará un tiempo" evaluar su funcionamiento.

"Tenemos que ir compatibilizando las posibilidades de adaptar estos ómnibus de piso alto al uso de personas con limitaciones físicas", señaló.

El comentario hizo referencia a que la instalación del elevador no cumple con todas las exigencias de la ordenanza municipal vigente en la materia, que plantea la necesidad de asignar un lugar para una silla de ruedas sobre el coche.

"Nuestro ideal sería contar con coches de piso bajo y rampas, pero los técnicos aseguran que los mismos no tiene buen resultado en nuestra ciudad. Así que evaluaremos esta propuesta y esperamos que se extienda a todos los recorridos", dijo.

No. Según lo había manifestado días atrás a este diario, el presidente de la Asociación de Discapacitados Autoconvocados, Jorge Berrondo, calificó de "inadecuada y riesgosa" la propuesta del cajón elevador, al tiempo de calificar de "vergonzoso" que el mismo no esté adecuado a la ordenanza vigente, considerando que la 502 es administrada por una sociedad en la cual la comuna posee la totalidad de las acciones.

Berrondo mantuvo una acalorada discusión con Perego, quien le explicó los puntos favorables de su propuesta y cómo solucionar sus supuestos inconvenientes operativos. También discutió con Saschrgorodsky, quien le recriminó venir a colocar el tema "en el sendero del conflicto" a partir de plantear una "discusión política" sin siquiera esperar que la gente que "necesita acceder a los ómnibus" emita su veredicto sobre la propuesta.

Berrondo calificó de "inseguro" el elevador, al ubicar a una silla de ruedas a 1,07 metros del piso, aseguró que su operatividad demanda un tiempo excesivo y criticó que para descender el discapacitado debía asirse de la baranda de la plataforma cuando existen personas sin esa fortaleza física.

Por último, cuestionó la inseguridad que significaba que el cajón sea manejado a control remoto por el chofer, quien podría reanudar su marcha sin saber si el discapacitado terminó de acceder.

En este punto, Perego explicó que el elevador posee sensores y que apenas se despliega la rampa el ómnibus queda bloqueado para marchar hasta tanto la misma no se vuelve a guardar.

Cambio. Saschrgorodsky anticipó a este diario que esta semana se modificará el proyecto, tal cual se planteó para las primeras cinco unidades de la 502, con la materialización de un espacio adicional en las unidades para ubicar una silla de ruedas. De esta manera se estaría cumpliendo con la ordenanza vigente en la materia.

"No es complicado asignar ese espacio, es plenamente factible. Nuestra voluntad es brindar soluciones y alejarnos del escenario de conflicto que algunos pretenden armar. En ese sentido estamos buscando la mejor de las opciones, armonizando los intereses de todos", indicó.

¿Avance o retroceso? Las posiciones de Rantucho y Berrondo fueron completamente opuestas, al punto que mientras el primero aseguró que el sistema del cajón elevador representa "un avance" para el transporte local, Berrondo no dudó en señalar que representa "un retroceso para Bahía Blanca".

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