El microcentro padecerá los rezagos del TC 2000 una semana más

Pese a que la carrera se realizó ayer, recién el lunes próximo las calles porteñas quedarán libradas de las vallas que se montaron para el evento. Seguirán habiendo restricciones para el ascenso y descenso de los pasajeros de colectivos.

Sólo el lunes próximo habrá desaparecido de las calles del centro porteño todo rezago de la carrera de Súper TC 2000 desarrollada en las últimas 48 horas, con una afluencia estimada en un millón de personas, según publica La Nación. Mientras tanto, seguirán las restricciones para el ascenso y el descenso de colectivos, así como para los peatones, aunque el impacto será inferior al registrado en las horas previas, ya que sólo habrá dos días hábiles.

Hasta entonces, personal contratado por los organizadores del evento -que se repetirá por cuatro años más- irá retirando paulatinamente el vallado de cemento y alambre colocado a lo largo de todo el circuito, por las avenidas 9 de Julio, Diagonal Norte y De Mayo, hasta liberarlas por completo dentro de una semana.

Los trabajos de remoción comenzaron ayer, poco después de terminada la competencia, cuando el público empezó a desconcentrarse en la zona afectada por el circuito callejero, que regresó a la Capital luego de 61 años sin carreras de automovilismo.

Según detalló a LA NACION Rodrigo Figueroa Reyes, socio de la productora privada que organizó y financió el espectáculo, las bocacalles quedaron restablecidas casi de inmediato, por lo que se reabrió el tránsito en la zona, que había estado cerrado desde la medianoche del viernes.

Para esta mañana, en tanto, está previsto que ya hayan sido desmantelados por completo los boxes que ocuparon varios carriles de la avenida 9 de Julio.

Los siguientes elementos que se retirarán serán las tribunas y los paddocks, también instalados sobre los canteros centrales de la 9 de Julio. Para mañana por la mañana, cuando se retome la actividad comercial y llegue a la ciudad el alto caudal de tránsito de un día hábil, la avenida debería estar despejada en su totalidad.

Sobrevivirán, en cambio, buena parte de los 6200 metros de muretes de cemento que, junto con una red de alambre, sirvieron como protección de seguridad a ambos lados de los 3100 metros del circuito.

Las piezas, que fueron colocadas progresivamente durante 28 noches, serán removidas más rápidamente -según las previsiones- gracias a la acumulación de feriados, que facilitará las tareas.

De todas maneras, las últimas continuarán instaladas junto al cordón hasta el lunes próximo. Se trata de una mala noticia para los usuarios de colectivos que paran sobre Diagonal Norte y Avenida de Mayo, que ya mostraron su malestar por la incomodidad generada.

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