Afectó a decenas de comerciantes y vecinos. Muchos comercios ni siquiera pudieron levantar las persianas
La interrupción del servicio había comenzado anteayer, alrededor de las 20.30, y afectó a las calles 8, entre 47 y 49, y 48, entre 7 y 9. En ese sector, locales comerciales y edificios de departamentos se vieron afectados por igual y en cada uno de los lugares se repitieron los reclamos, que se extendieron hasta la tarde de ayer, cuando comenzó a normalizarse la situación.
"Estamos desde anoche sin luz y no podemos trabajar porque estamos sin sistema y no nos funciona tampoco el dispositivo para el pago con tarjetas. Es más, no pudimos ni levantar la persiana porque tiene un motor eléctrico que obviamente no funciona", dijeron con resignación Andrea y Gabriela, en una perfumería en penumbras a la que sólo se podía acceder por la puerta de rejas de la persiana.
A LA LUZ DE LAS VELAS
En otros comercios vecinos la situación era similar y las quejas apuntaban a las ventas perdidas durante el viernes, uno de los días con mayor actividad. "Esto es una locura, no se trabajó prácticamente nada. La gente no puede ni probarse la ropa porque directamente no se ve nada. Y justo es viernes, que son los días en que solemos vender bastante", señaló la encargada de un local de vestidos de la galería Geminix.
A metros de ese sitio, en una joyería, dentro de la misma galería, Santiago había improvisado una precaria iluminación con velas sobre el mostrador. "Hoy no hubo nada de movimiento por la falta de luz, pero abrí igual porque hay gente que tiene que venir a retirar artículos", explicó.
Para los vecinos, la situación no fue mucho mejor durante las 20 horas que duró el corte. Muchos de ellos, que viven en edificios de departamentos, debieron quedarse en sus casas al no funcionar el ascensor y tener dificultades para utilizar las escaleras. Ese fue el caso de muchos jubilados con dificultades para movilizarse, quienes debieron esperar pacientemente por el regreso de la electricidad.
DE LA HELADERA A LA BASURA
Más allá de la disminución en las ventas por la poca afluencia de público, en algunos locales de comidas el corte de luz generó también pérdidas económicas por tener que deshacerse de los alimentos que necesitan de la refrigeración para conservarse.
Ese fue el caso de una panadería y confitería de 8 entre 47 y 48, donde se indicó que "por el apagón se tuvieron que tirar tortas, masas finas, comida y los postres que tienen crema, ya que no servían al cortarse la cadena de frío".
En ese comercio se detalló también que las consecuencias de la interrupción del suministro se extendieron hasta la jornada de ayer, cuando se elaboró la cantidad mínima de productos porque no se pudieron utilizar las maquinarias eléctricas.
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