Una de las oferentes para manejar los plásticos del transporte se retiró por diferencias de plata. El intendente autorizó seguir el proceso con la otra empresa. La oposición, en pie de guerra.
Por cada boleto vendido la Unión Transitoria de Empresas (UTE), que habían conformado Metronec (Roggio) y Siemens (la misma que hoy presta el servicio) se quedarían con el 7 por ciento del 2,50 pesos. La discusión se trabó justamente ahí porque Metronec –según la versión del Ejecutivo– pretendía cobrar ese porcentaje más IVA incluido desde el mismo momento del contrato. La Muni, en cambio, se plantó y expresó que sólo se abonaría una vez transcurridos los primeros 45 días con un plan de operación para la nueva tarjeta del transporte. Esta diferencia hizo que Roggio se retirara y cediera su participación en la licitación a su socia Siemens. El asesor letrado de la Municipalidad, Carlos María Varas, explicó a Día a Día que vía un decreto se hizo lugar a que se apartara del proceso. Ahora, bien, ¿por qué el Ejecutivo no declaró desierta la licitación? ¿y por qué no vuelve el tema al Concejo?
Según precisó el funcionario, “se trata de una tercerización y no una concesión”, que no es necesaria que retorne al Legislativo. La respuesta de Varas fue que “los concejales tuvieron ocho meses para ver el pliego, aprobar las condiciones y poner los montos”. Ante esta panorama Giaco quiere firmar mañana con Siemens y que desde septiembre u octubre se empiece con la nueva tarjeta. Para esto, tendrá que sortear el Tribunal de Cuentas, que ya le hizo observaciones. Los que se pusieron como locos fueron los ediles de la UCR, el juecismo y del vicentismo, los que pretenden que en la sesión ordinaria de mañana se apruebe un proyecto para obligar a que vaya al Concejo la firma del contrato. Desde el olguismo insistieron que debería quedar desierta la licitación y que el costo sea de 7 por ciento con el IVA incluido. Carlos Abril, de Siemens, dijo que la demora en la firma fue porque se trata de un acuerdo con muchos ítems

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